Perspectivas de la producción ovina en Colombia: una mirada a los puntos críticos para el desarrollo del sector.

Mónica Zayné Torres Cruz1,2 M.Sc; Clara Viviana Rua Bustamante3 M.Sc; Henry Alberto Grajales Lombana1,2,4* Ph.D.1Universidad Nacional de Colombia. Grupo de investigación: Gestión Tecnológica e Innovación en Sistemas Pecuarios – SIGETEC.

Investigadores.2Universidad Nacional de Colombia. Centro de investigación, desarrollo tecnológico y extensión ovino – CIDTEO. Cundinamarca, Colombia.3Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria – AGROSAVIA. Centro de Investigaciones Motilonia – Km 5 vía Becerril. 4Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia. Departamento de Producción Animal. Bogotá, Colombia. *Correspondencia: hagrajalesl@unal.edu.co

INTRODUCCIÓN

Las  actuales  circunstancias  económicas  que  muestran  un  crecimiento  del  PIB  por  encima  del 7%, aunado al crecimiento de la población humana, han determinado incrementos reales en la demanda de proteína de origen animal que el país está siendo incapaz de suplir. Las especies que tradicionalmente proporcionan este abastecimiento de proteína animal en Colombia tienen dificultades para garantizar una seguridad alimentaria a mediano y largo plazo, siendo uno de los cuellos de botella el pobre desarrollo de la cadena ovina. La producción de ovinos en Colombia ha estado tradicionalmente vinculada a una “economía de subsistencia”, de tal forma que se concentra en pequeños rebaños, formados básicamente con la incorporación de sangre de tipología “criolla”, que se estima en un 80 a 85 % de la población ovina total; se considera que alrededor de un 10 a 15% son animales mestizos y el otro 5% corresponde  a  los  animales  de  razas  puras  introducidas al país.La academia en el “proceso formativo” y la investigación en la “generación de conocimiento”, así como la escasa definición de políticas gubernamentales, no han atendido y por ende no  han  propiciado  desarrollos  tecnológicos  y  empresariales para los productores ovinos, que en su mayoría manejan sistemas de producción extensivos, sin definición de objetivos, sin control productivo, escasa o nula información, baja productividad y desconocimiento de la calidad de los productos obtenidos, pero que encierran un potencial para el mejoramiento de  sus  capacidades  productivas  y  alcanzar  mayores niveles de competitividad frente a las oportunidades que se presentan en el creciente mercado tanto nacional como internacional para productos derivados en la empresa ovina.En las últimas décadas es notable el reconocimiento que  se  ha  dado  al  potencial  productivo  de  la  especie ovina, con lo cual se han establecido programas de investigación que buscan conocer y entender las aptitudes tanto productivas como reproductivas de los grupos raciales ovinos, encontrándose forzosamente involucrados animales de diferentes tipologías raciales, entre ellas las de tipo criollo, fundamentales por las condiciones de adaptación, fertilidad y prolificidad que se les reconocen, pero que han sido pobremente documentadas. Ello permitiría tener mayores elementos de juicio para organizar programas de manejo y control reproductivo, cruzamiento y estrategias de selección y mejoramiento con grupos raciales foráneos, cuyo objeto es proyectar mayores o mejores niveles de efectividad en términos de productividad y competitividad.En este análisis, es necesario que se reconozca que  las  especies  que  tradicionalmente proporcionan abastecimiento de proteína animal en Colombia tienen dificultades para garantizar el mantenimiento de una seguridad alimentaria a mediano y largo plazo (bovinos, porcinos, aves); en este punto, es importante considerar el aporte de proteína animal que puedan hacer otras especies animales diferentes a las consideradas como tradicionales. No obstante, una dificultad para  considerar  esta  posibilidad  es  la  realidad  sobre el escaso o pobre desarrollo de la cadena ovina en el país: desconocimiento de las características productivas, desconocimiento de los productos que se pueden obtener, incipientes condiciones de mercadeo y comercialización, restricciones  en  el  consumo  por  aspectos  culturales, entre otros aspectos a superar para lograr el posicionamiento de la industria ovina en Colombia.A nivel mundial se conoce que el país que más consume carne ovina y caprina es Mongolia con un promedio de 48.9 kg por persona por año, mientras que Colombia ocupa el puesto 149, con consumos al año de 0.317 kg y un crecimiento durante los años 1990 – 2015 de -0.005 kg por año; mientras que países como el Reino Unido, España, Perú y Estados Unidos han presentado crecimientos de 0.23, 0.10, 1.09 y 0.06 kg por año y consumos de 6.6, 16.7, 2.77 y 1.6 kg por persona al año, respectivamente. En Colombia el  consumo  interno  en  promedio  durante  este  mismo  periodo  de  tiempo  ha  alcanzado  las 12.588 toneladas, con una tendencia al aumento de 51.2 toneladas al año; ante esta situación, Esteban (1991) indica que es necesario determinar el total de las regiones productivas, sus sistemas de producción, composición de la población ovina, para entender la dinámica de la producción de los diferentes departamentos del país.Dentro de una visión de economía globalizada y explorando los mercados naturales de Colombia, según datos de la FAOSTAT 2007,  se encuentra que hay un fenómeno de incremento sostenido de importaciones de carne ovino-caprina por parte de Estados Unidos y de México desde 1990 al 2004, pasando de 20.000 toneladas año a 78.000 toneladas año y de 10.190 a 76.660 toneladas año, respectivamente, lo que implica que  la  demanda  de  producto  importado  en  estos dos países a pasado de un total de 30.190  ton a 154.660 ton año con un crecimiento del 512% en estos 14 años; la mayoría de estas importaciones proviene de Australia y Nueva Zelanda. Este incremento en las importaciones de estos dos países plantea una gran oportunidad para  Colombia  en  la  medida  que  se  pueden  tener algunas “ventajas comparativas”, sobre todo con México, entre otras cosas, por la cercanía, la facilidad del idioma y que el tipo de ovino colombiano de tipología racial Camura es similar al ovino mexicano de raza Pelibuey, lo que favorece las costumbres culinarias de los consumidores mexicanos. Por otro lado, las preferencias arancelarias que se podrían lograr con los Estados Unidos vía TLC podrían favorecer al ovino colombiano en un mercado más exigente pero también alcanzable a más largo plazo. El problema que se tiene para poder concretar estas  expectativas  de  mercado  en  el  mediano  plazo, esta no solo en las barreras comerciales y sanitarias, que bajo los acuerdos internacionales se irán solucionando, sino en el pobre desarrollo empresarial  y  tecnológico  de  los  productores  ovinos que en su mayoría, como ya se indicó, manejan sistemas extensivos sin mucho control, pobre o nula información y por ende baja productividad y desconocida calidad, que a pesar de todo ha logrado hacer algunas exportaciones al mercado de las Antillas, demostrando el gran potencial “natural” que tienen los ovinos por desarrollar, y que es necesario complementar con un apropiado desarrollo en ciencia y tecnología que  permita  construir  un  sector  altamente  competitivo, que llene las expectativas de los mercados nacionales e internacionales, no solo representado en beneficios de impacto social, sino en el aprovechamiento de las “ventajas comparativas” y también “ventajas competitivas”, que  se  expresen  en  términos  de  calidad  de  la carne, costos de producción y regularidad en la oferta, todo esto esquematizado bajo la importancia del recurso genético criollo.

ASPECTOS  REFERENCIALES  DE  LA  PRODUCCIÓN OVINA.

Sistemas  productivos  de  ovinos  en  Colombia. La cría de ovinos requiere de la intervención  apropiada  del  hombre  para  que  las explotaciones mejoren su producción y productividad. La rusticidad y mansedumbre de  estas  especies  no  pueden  aceptarse  como  justificación para implementar manejos inadecuados que conduzcan a la improductividad o a baja productividad; antes, por el contrario, las  virtudes  que  poseen  estas  especies  deben  ser  aprovechadas  creando  condiciones  del  entorno favorables para obtener la máxima expresión de sus potencialidades. En este orden de ideas, la incorporación de tecnologías a los procesos productivos es un elemento clave en el desarrollo de una ovinocultura exitosa y rentable. La aplicación de tecnologías propicia cambios positivos que benefician a los productores con el incremento de sus ingresos y el mejoramiento de su calidad de vida. La producción ovina en zonas de la costa norte, trabajan con un ovino criollo de pelo, que se ha llamado oveja africana o Camuro y se cuenta con grandes rebaños, criando de manera conjunta ovinos  y  caprinos  en  sistemas  de  producción  extensivos, con trashumancia y con un manejo tradicional que podría indicar deficiencias de condiciones sanitarias, reproductivas y genéticas.

El sistema de producción extensivo se caracteriza por utilizar biotipos criollos ó sus cruces con razas mejoradas, ubicado en regiones  de baja aptitud agrícola, zonas montañosas altas en la región andina, y zonas planas áridas de Santander, Cesar y la Guajira, donde el nivel tecnológico utilizado es muy bajo, limitado a las necesidades implantadas por la economía campesina y de algunas comunidades indígenas y en algunos casos  ubicados  en  sistemas  de  explotación  mixtos con bovinos, pero igualmente en sistemas extensivos y extractivos.  En el caso del ovino de lana, la actividad principalmente esta dirigida a la producción de carne para el consumo local y lana para la producción de artesanías y en el caso de los sistemas de producción en trópico bajo se limita a la producción de carne y de pie de cría para otras explotaciones. También se podría diferenciar un sistema de producción semi-extensiva, ligada principalmente a sistemas de explotación mixta con bovinos, en  algunas  regiones  de  la  costa  norte  y  en  los llanos orientales de Colombia, regiones de predominancia ganadera.

En este tipo de explotación, la finalidad es complementar los dos sistemas, utilizando los ovinos como una  alternativa  para  el  control  de  especies  no  deseadas y para utilizar zonas de las granjas que no pueden ser utilizadas por bovinos. Los productos que se generan, son utilizados en la misma finca y ocasionalmente se utilizan para la venta como pie de cría. Los sistemas de producción intensivo, basados en razas mejoradas de reciente introducción,  ubicados  en  zonas  cercanas  a  los  centros  de  consumo    y  que  utilizan  un  nivel  tecnológico  medio alto, con tamaño de explotaciones intermedio, donde la actividad principal está dirigida a la producción de pie de cría y carne,  con  lo  que  se  obtiene  animales  para  aporte  genético y productos procesados para consumo local y para distribución regional, se encuentran principalmente en la zona andina de Colombia. La producción ovina en Colombia ha registrado un  volumen  de  producción  de  carne  en  canal  de aproximadamente de 12.782 toneladas en promedio durante los años 1990 al 2005, valor un poco mayor al del consumo nacional y con una tendencia al crecimiento de 52.3 toneladas al año; sin embargo, es necesario determinar el total de las regiones productivas para entender la dinámica de la producción de los diferentes departamentos del país. Por otra parte, se observa que la producción interna de carnes de pollo y de cerdo no ha aumentado de la misma forma que el consumo, lo que ha aumentado su importación con el ánimo de satisfacer la demanda interna. Consideraciones sobre los grupos raciales en el trópico. La selección natural y la necesidad del hombre han desarrollado razas ovinas adaptadas al medio ambiente tropical. Estos animales pueden convertir alimentos de baja calidad en productos tales como carne, leche y pieles, que son utilizados por los pobladores de las regiones.Las razas ovinas actuales (Ovis aries) parecen ser  descendientes  de  otras  especies  silvestres  que aún existen y que son infértiles con el borrego doméstico. En los trópicos y subtropicos se explotan una gran variedad de razas ovinas de pelo y de lana, las cuales en algunos casos se han clasificado de acuerdo al tipo de cola que poseen (cola grasa, grupa grasa y cola delgada) o de acuerdo al tipo de capa (pelo o lana).En general, en los trópicos húmedos y subhumedos los tipos explotados corresponden a animales con cola delgada y cubierta de pelo; los  tipos  con  cubierta  de  lana  predominan  en  las costas Mediterráneas de los países del Norte de África, el Cercano Oriente y el norte de la india. En los países con climas cálidos, secos o desérticos los animales con cola grasa o grupa grasa tienen ventaja adaptativa sobre los otros tipos. En los climas áridos los animales tiendes a tener extremidades más largas y mayor talla que los de zonas húmedas.Los ovinos criollos en Colombia comparados con los ovinos de otras latitudes han demostrado ser inferiores en productividad, sin embargo, se ha demostrado su buena fertilidad y un crecimiento similar o mejor al de otras razas.

Mejoramiento  genético.  Al  hablar  de  mejoramiento de la productividad se hace referencia generalmente a: – Mas cantidad de producto en un tiempo determinado- Mejor calidad de producto- Un producto diferente adicional al ya producido- Uso de una menor cantidad y/o calidad de insumos. Para  el  desarrollo  de  cualquier  programa  de mejoramiento es necesario establecer claramente el objetivo de la explotación en la que este se va a aplicar. El programa logrado dependerá en buena medida de la claridad con que se defina el objetivo y cuál es su medida. Los objetivos de producción cambian de acuerdo con la localización geográfica de la explotación las razas utilizadas, la disponibilidad de insumos para la producción, etc.  De acuerdo a esto, se debe clarificar el objetivo al utilizar las tipologías raciales criollas, las cuales posiblemente transmitirán caracteres de rusticidad al sistema. El diseño de un programa de mejoramiento animal para llenar uno o más objetivos puede ser complejo y en ocasiones es necesario revisar los  procedimientos  para  poder  continuar  con  la toma de decisiones. En otras palabras, se debe establecer el contexto en el que se piensa trabajar. Teniendo en cuenta lo anterior se podría pensar  en  los  datos  obtenidos  de  estudios  de  caracterización de las variables productivas en ovinos en Colombia, con los cuales se podría pensar en adicionar características deseables a la mejora genética a aplicar (Tabla1).

DEBILIDADES EN LA PRODUCCIÓN OVINA EN COLOMBIA

1. Escasa utilización de programas nutricionales Descripción  del  problema.  El  ovino  es  un  rumiante  cuya  base  de  alimentación  son las pasturas y forrajes que le proveen fundamentalmente fibra y nutrientes para su mantenimiento, diferenciándose de los bovinos y ovinos en materia de hábitos alimenticios, actividad física, requerimientos de agua, selección de alimento, composición de la leche y característica de las carcasas. Las ovejas en estado de lactancia y los ovejos en crecimiento requieren un suministro de pasturas de calidad superior, en particular de leguminosas y alimentos balanceados. Al ser rumiantes, los ovinos necesitan del consumo de altos niveles de fibras para tener un rumen saludable. La cantidad de proteínas también debe ser la adecuada para lograr un correcto desempeño, reproducción y resistencia a enfermedades, de igual  manera  que  una  adecuada  presencia  de  minerales y vitaminas.

Posibles soluciones

• Promover la asociatividad entre los productores ovinos con el fin de facilitar la implantación de recursos forrajeros acordes a su sistema de producción.

• Crear módulos comunitarios de difusión de pasturas y forrajeras adaptadas a las condiciones de ubicación del sistema productivo.

• Realizar ensayos con pasturas para determinar su comportamiento en las diferentes zonas agroecológicas del país.

• Hacer mas eficiente los procesos de conservación de pasturas a través de técnicas como heno, henolaje y ensilaje.

• Formular raciones complementarias de mínimo costo adaptadas a cada región agroecológica.

• Elaborar un manual de buenas prácticas de producción en sistemas ovinos- Impacto esperado.

• Mejorar el uso y manejo de pasturas naturales

• Incrementar la calidad y cantidad de pasturas disponibles

• Incrementar la eficiencia en la alimentación de los rebaños.

• Mejorar los índices reproductivos a partir de un manejo nutricional adecuado.

2. Ejercicio de prácticas poco eficientes Descripción  del  problema.  La  aplicación  de  buenas  prácticas  vinculadas  al  proceso  de  producción  resulta  de  relevancia  a  la  hora  de  obtener carne ovina de calidad. Los  productores  disponen  de  escasa  infraestructura para el desarrollo ganadero (alambrados, corrales para el manejo de parición, potreros para el manejo de hembras paridas, etc.) como consecuencia de la baja rentabilidad y escaso acceso a la financiación. Una deficiente infraestructura impide la correcta gestión de los pastizales naturales, así como la falta de áreas de parición limita la posibilidad de reducir el riesgo asociado a la etapa en cuestión.

Con respecto a la infraestructura de sacrificio y faenamiento, en Europa ya se está implementando la utilización de los mataderos móviles, que se pueden transportar de una región a otra según las necesidades. El matadero móvil puede suplantar al matadero local, permitiendo disminuir el estrés y las heridas que sufren los animales durante su transporte y durante la carga y la descarga.Posibles soluciones.

• Mejorar la capacitación a productores en materia de un manejo eficiente de los sistemas pastoriles  (reconocimiento  y  uso  de  buenas  prácticas ganaderas).

• Crear una base genética para la producción de reproductores, pie de cría.

• Incorporar alambrados, corrales o galpones de parición, potreros de hembras paridas.

• Desarrollar investigaciones sobre la posibilidad de implementar mataderos móvilesImpacto esperado.

• Mejorar los índices de sobreviviencia.

• Mejorar la obtención de carne de calidad.

• Incrementar los índices productivos del sector.

• Reducir la mortandad de cabritos.

• Aumentar los índices reproductivos.

3. Ineficiente control zoosanitarioEn la actualidad, el control sanitario que se realiza es inadecuado, esto presenta un problema dado  que  reduce  la  posibilidad  de  producir  lucrativamente el máximo número de ovejos saludables destinados al mercado de carne o al de animales de reemplazo. El productor debe necesariamente implantar un programa sanitario que resulte efectivo.Los programas de sanidad del rebaño deben ir dirigidos tanto al control como la eliminación de las enfermedades a fin de maximizar la eficiencia de  la  alimentación  y  de  la  reproducción  y  que  permita, al mismo tiempo, el acceso a mercados potencialmente  demandantes  tal  como  el  norteamericano o europeo.Otro problema de gran relevancia en la explotación ovina es el parasitismo. Las enfermedades parasitarias  son  importantes  no  tanto  por  la  mortalidad que producen, sino por las pérdidas en producción que ocasionan. El parasitismo puede ser interno o externo y, teniendo en cuenta el grado de severidad del ataque, puede ser clínico o subclínico.

En general, los parásitos, bien sea de acción gastrointestinal o sobre tracto respiratorio, producen efectos negativos sobre la producción, causando desde disminución en las ganancias de peso, afectación de los parámetros reproductivos y la producción de kilos de carne, hasta la muerte de animales jóvenes. Para ello es necesario que se realicen estudios que contemplen la eliminación de parásitos que impactan  negativamente  en  la  producción  de  carne, disminuyendo su calidad. Actualmente estos parásitos son tratados con químicos, aunque con limitados efectos dados el incremento de resistencia que dichos parásitos presentan.

Lo  anterior  reviste  de  importancia  en  materia  de producción de carne orgánica; en tal sentido posibles soluciones

• Elaborar calendario sanitario básico específico para sistemas de producción.

• Realizar campañas sanitarias de forma conjunta con instituciones encargadas para este fin.

• Promocionar y organizar botiquines sanitarios comunitarios.

• Realizar pruebas de análisis de sangre o de otro tipo para identificar a los animales infectados y poder apartarlos del rebaño.

• Proveer la protección adecuada al rebaño mediante los programas de control de parásitos y vacunación.

• Evaluar la aplicación de diferentes protocolos para controlar los problemas sanitarios: parásitos, infecciones.Impacto esperado.

• Prevenir la mortalidad y disminución de los rebaños.

• Mejorar el rendimiento productivo reproductivo.

• Mejorar el ingreso a nuevos mercados regionales y/o internacionales.

4. Escasas experiencias en el desarrollo de productos para comercializar – Descripción del problema: en el mundo existe una amplia variedad genética ovina. Diferentes tipos de ovejas sobreviven bajo condiciones ambientales adversas, particularmente  en  cuanto  a  la  incidencia  de  enfermedades y parásitos, deficiente nutrición y/o temperaturas extremas, entre otros. Con base a lo anterior se incrementa la demanda de mejoras iniciales en nutrición y sanidad, lo que en turno permitirá la posibilidad de mejoramiento.

Borrego Blackbelly

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

El borrego blackbelly o barbados es un ovino de pelo originalmente de áreas tropicales, desarrollado en la isla de barbados. Actualmente se encuentra diseminado por todo el caribe y partes de norte, centro y sur de América. En México se ha difundido ampliamente en todos los climas desde el trópico hasta las áreas templadas.

Se considera que comerciantes holandeses introdujeron a barbados borregos de lana los cuales se cruzaron con borregos africanos traídos a la isla con los esclavos, dando como resultado el ovino que actualmente se conoce como barbados, panza negra o blackbelly. Que ha sido seleccionado por más de 300 años buscando prolificidad, ganancias de peso, carne magra, así como resistencia a parásitos y enfermedades.

Este borrego se caracteriza por ser un animal muy rústico, prolífico, no estacional, con excelente habilidad materna y abundante producción de leche que permiten a las hembras criar dos o tres corderos con facilidad si cuentan con una adecuada alimentación.

El black belly es un borrego de pelo de talla media, con una coloración especifica de marrón y negro. Es un animal de tipo anguloso, actualmente en México la tendencia es desarrollar animales de conformación cárnica, mejor conformados, buscando las formas amplias y perfiles convexos, dejando atrás los animales esbeltos, de hueso fino, formas alargadas, de lomos cortos y piernas pobres.

Coloración:

Como se mencionó anteriormente la coloración de esta raza es en dos colores. El fondo que varía del marrón claro hasta el café oscuro, rojizo combinado con sus manchas negras específicas y características. No se admiten manchas blancas salvo la punta de la cola.

La coloración negra cubre abajo de la quijada, la barbilla la garganta, el pecho, toda la panza, la parte interior de las piernas y se extiende como una línea angosta a lo largo de la parte inferior de la cola hasta cerca de su punta.

La cara interna y el borde del pabellón de las orejas son negras y presenta unas llamativas rayas negras en la cara, desde arriba de los ojos hasta el hocico.

Activadores ruminales en Ovinos

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

El activador de la fermentación ruminal es un estimulante biológico que favorece el metabolismo ruminal, a través del suministro de nutrientes esenciales para el crecimiento de microorganismos ruminales, lo que deriva en una mayor degradación de partículas de los alimentos fibrosos de baja y mediana calidad. Así mismo, estabiliza el equilibrio ácido-básico, controla el consumo de alimentos suplementarios de tal forma que la proteína microbiana que se produce en el rumen proporciona entre el 70% y 100% del nitrógeno disponible en el tracto digestivo en borregos que consumen dietas fibrosas con bajo contenido proteico. También se incrementa el número de microorganismos ruminales, la síntesis de proteína microbiana, permitiendo aprovechar el potencial para mejorar la productividad de los corderos.


La adición en el alimento de bacterias lácticas disminuye el conteo de bacterias patógenas en el intestino en los corderos; así como una disminución en la producción de metano, entre otros logros, mejorando el crecimiento, engorda y la conversión alimenticia, además se incrementa la digestibilidad de la fibra. Esto permite mejorar la calidad de los forrajes toscos. Algunos probióticos contienen generalmente levaduras, bacterias lácticas o mezclas de microorganismos.


En una evaluación con ovinos en desarrollo, informaron que la incorporación de un probiótico a base de bacterias lácticas en las dietas favoreció una mejor estabilización del pH y el NH3 a nivel ruminal, con un incremento en los procesos fermentativos y mayores ganancias de peso vivo (PV).

CREEP FEEDING

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

Una de las prácticas de manejo más importantes en los rebaños de cría, debe ser el uso creep feeding. El término es utilizado para referirse a un área dentro del corral de encierro o en la pradera que permite excluir a los corderos de las madres, en ella se coloca alimento acorde a las necesidades de los corderos en crecimiento para ser consumida únicamente por ellos. De tal forma que el cordero además de consumir la leche materna, recibe un complemento.


Son varias las razones para su implementación, en las ovejas una de ellas es la de aminorar la pérdida de condición corporal de las madres durante la lactación y el retardo del retorno al estro (celo), aspecto importante cuando en la unidad de producción se buscan apareamientos intensivos (más de uno por año); mientras que en los corderos, se busca disminuir los efectos detrimentales de un destete temprano, evitando un menor crecimiento o estancamiento del mismo, por el contrario el estrés del destete es menor y los corderos mantienen y mejoran su tasa de crecimiento, preparándolos ya sea para una engorda intensiva o un adecuado desarrollo en las corderas de reemplazo.

Color de la Grasa en Canales de Ovinos

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

A nivel comercial es importante valorar el color de la grasa porque esta influirá considerablemente en la calidad de las canales para exportación y en la aceptación de los cortes por el consumidor en el centro comercial en el momento de la compra. Si el propósito de las plantas procesadoras de carne de ovino y bovino en México es la exportación de canales y cortes congelados, este será un punto considerable. La coloración del tejido adiposo puede variar dentro de las tonalidades blancas, cremosas y amarillas, según el tipo y tiempo de la alimentación final. Los animales con mayor edad tienen un color amarillo o ambar dependiendo del sistema productivo. Sin embargo los animales alimentados con forraje verde pueden presentar una coloración amarilla a temprana edad. El tipo de ganado bovino, tiene efecto en porcentaje de pigmentación en las canales. Las vacas reflejan mayor porcentaje de pigmentación y las novillonas menor porcentaje, por el mayor tiempo de pastoreo en los primeros que en los segundos. Aunque no se ha encontrado efecto de la interacción de la época del año, época del año x tipo de animal y año x tipo de animal.

El color de la grasa no evoluciona por efecto del oxígeno a la velocidad que lo hacen los pigmentos musculares, más bien esta determinado por la composición de los ácidos grasos y por la acumulación de los lípidos subcutáneos. Al incrementar el contenido de carotenoides en el tejido adiposo subcutáneo en bovinos, hay un incremento significativo del porcentaje total de ácidos grasos cis-monoinsaturados y un decremento en los ácidos grasos saturados.

Los β- carotenos comprenden una clase de hidrocarburos tetraterpénicos que presentan dobles enlaces conjugados y un anillo ciclohexano insaturado en cada extremo de la cadena lineal denominados carotenos y sus derivados oxigenados llamados xantofilas, representado genéticamente BCO2 beta-carotene oxygenase 2 ó B-diox-II, Bcdo2, beta-diox-II, CMO2, cromosoma 9 (Chr9:50341192-50363286 bp) proteína dominante IPR004294 en una raza Noruega. Si se mantienen corderos por 28 días en corral disminuye la concentración de β -caroteno en la grasa de 0.28 a 0.17µg/g depositado a las reservas de vitamina A. β-caroteno depositado en el tejido adiposo representa entre un 85 y 90% del color, aunque factores genéticos están asociados.

Imagen de muestra de la descripción.

Medidas para determinar la calidad de la canal en ovinos.

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

Profundidad del Tórax (a). Figura 3. Es la distancia máxima entre la mitad de las costillas y la base del suelo a nivel de la 12 y 13 va costilla. Esta medida es usada para predecir la estructura esquelética y madurez fisiológica de un cordero, según el sistema de alimentación y el grupo racial.

Marmoleo. (b). Figura 3. Es la grasa intramuscular visible en el musculo longissimus y está localizada en el tejido conectivo perimisial situado entre los haces de fibras musculares. Es una importante característica de calidad que tiene gran influencia en la elección de la carne por el consumidor en el centro comercial, ya que tiene relación sobre el sabor y la jugosidad. Esta variable se utiliza para evaluar los sistemas de alimentación de diferentes razas. Se realiza en el músculo longíssimus dorsi, después de realizar un corte transversal, entre la 12 va y 13 va costilla. Los términos subjetivos empleados para describir para describir los grados de veteado son: muy abundante, abundante, moderadamente abundante, ligeramente abundante, moderada, modesta, pequeña, ligera vestigial y prácticamente desprovista. Lo anterior se evalúa con patrones fotográficos previamente establecidos. Se ha reportado también que esta variable presenta una correlación genética de 0.98 con la gras externa, esto quiere decir que están controlados por los mismos genes.

Grasa Dorsal Subcutánea. (c). Figura 3. El espesor de la grasa se determina subjetivamente o se mide entre las costillas 12 y 13. La medida de grasa dorsal puede realizarse en cm o en décimas de pulgadas (1 pulgada= 2.54 cm) perpendicular en tres cuartos de longitud del eje mayor del longissimus dorsi. Esta medida es usada para medir el grado de rendimiento de una canal. Cuando la grasa dorsal se incrementa, el grado de rendimiento y el porcentaje de cortes al detalle sin grasa disminuye. La velocidad de crecimiento y la alimentación también influyen en el proceso de desarrollo de la grasa de cobertura. La castración no tiene efecto marcado sobre la grasa de cobertura como en otras especies. En corderos las razas de menor talla en estado adulto o maduro tienden a producir canales con más grasa de cobertura.

Área del ojo de la costilla. (d). Figura 3. Esta medida es rápida y fácil de realizar y es tomada en pulgadas cuadradas en la canal derecha o izquierda a nivel del M. longissimus. Se realizada después de que la canal es cortada transversalmente a nivel de la 12 y 13 va costilla. El área es medida directamente en la canal con una cuadricula de puntos o trazando el área del ojo del músculo izquierdo y/o derecho con un planímetro. Cuando es usada la cuadricula, se cuentan los puntos del área del ojo y cada punto es convertido en pulg2 20 puntos/1pulg2. Esta medida esta correlacionada con el porcentaje total de carne magra en la canal, además que es un indicador del rendimiento de cortes de mayor valor económico (lomo anterior y posterior).

Imagen de muestra de la descripción.

Importancia de la Suplementación Mineral en el Ganado Ovino.

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

Los minerales constituyen de un 4 a un 6% del peso total del cuerpo del animal. Forma parte de los huesos y de diferentes tejidos estructurales, juegan un papel importante para la síntesis de nutrientes esenciales, ya que participan en la mayoría de los procesos enzimáticos y metabólicos del animal. La carencia de minerales en los forrajes, hace necesario la suplementación mineral, máxime si es ganado de alta producción. Es importante que el productor se asegure de que las fuentes de minerales que se están utilizando sean de alta disponibilidad (asimilables por los animales).

Este debe combinarse con un determinado porcentaje de sal común, teniendo el cuidado de que el mezclado sea suficiente y homogéneo, también debe evitarse que la pre mezcla se precipite al fondo del saladero y garantizar que todos los animales tengan igual posibilidad de consumo y de llenar sus requerimientos de minerales. La suplementación mineral adecuada contribuye con la buena fertilidad del hato ganadero. Intervienen en la formación y mantenimiento de los diferentes órganos y sistemas, son indispensables para el proceso reproductivo, para la producción de leche, carne, pieles y lana, además de maximizar el rendimiento.

Los minerales deben ser incluidos como parte de la alimentación diaria, en especial en temporada de sequía, picos de producción, en fechas de empadre y cría etapas de estrés. La administración diaria de minerales disminuye la incidencia de enfermedades carenciales y metabólicas. Las sales minerales se ofrecen a libertad al ganado, sin embargo, diversos autores recomiendan proporcionar 1 gramo de sales minerales por cada 4 kilogramos de peso vivo, es decir, si un animal pesa 40 kilogramos estará consumiendo 4 gramos diarios de sales minerales. Otros autores recomiendan proporcionar en época de estiaje de 10 a 15 gramos/día.

La producción ganadera en los pastizales nativos e introducidos depende de la calidad y cantidad del forraje disponible en el agostadero. La mayoría de los pastos de las regiones áridas, semiáridas y tropicales no satisfacen totalmente los requerimientos de minerales de los animales en pastoreo. La forma de proveer minerales a los ovinos y caprinos es la inclusión de estos en los suplementos alimenticios. En la actualidad los minerales se consideran como el tercer grupo de nutrientes limitantes en la producción animal y su importancia radica en que son necesarios para la transformación de los alimentos en productos animales como leche, carne, crías, piel y lana. Esta transformación puede llevarse a cabo debido a que cerca del 50% de las enzimas corporales requieren de algún mineral para su funcionamiento; lo que conlleva a la afectación del metabolismo de las proteínas, los aminoácidos, los carbohidratos, los lípidos, las vitaminas, los minerales y sus derivados.

Así mismo, los minerales afectan a los microorganismos del aparato digestivo, que digieren el almidón y fermentan celulosa, hemicelulosa y pectina para aportar proteína de origen microbiano y sintetizar vitaminas del complejo B. Aun cuando muchos problemas ocasionados por deficiencias minerales son reversibles, varios no lo son y afectan toda la vida del animal, especialmente cuando suceden durante la gestación. Las enfermedades de enflaquecimiento, perdida de pelo, problemas de la piel, aborto no infeccioso, diarrea, anemia, pérdida de apetito, anormalidades óseas, tetania y baja fertilidad son signos clínicos de deficiencias de minerales. Las sales minerales constituyen aproximadamente entre el 4 a 5% del peso corporal de un animal, y según su concentración tisular se clasifican en: a) macroelementos (>100 ppm), y b) microelementos (Botana et al., 2002).

Las deficiencias de minerales en el ganado han sido reportadas en casi todas las regiones del mundo. Se consideran como minerales críticos para los rumiantes en pastoreo el calcio (Ca), fósforo (P), sodio (Na), cobalto (Co), cobre (Cu), yodo (I), selenio (Se) y zinc (Zn); otros como el Cu, Co, hierro (Fe), Se, Zn y molibdeno (Mo) disminuyen conforme avanza la edad del forraje. Por otra parte, los requerimientos de minerales para los rumiantes dependen del fin zootécnico, nivel de producción, edad de los animales, nivel y forma química del elemento, interrelación con otros minerales, raza y adaptación del animal a los suplementos.

Los minerales que más limitan la producción en los ovinos y caprinos son el Ca, P, Mg, Co, y Se. El diagnóstico de los trastornos fisiológicos en los animales por deficiencias de minerales se basa en la evaluación clínica de los animales y de sus registros productivos, así como de la medición del contenido de minerales en los tejidos (sangre, hígado, riñón, músculo), y en los alimentos. La prevención y el control se realizan aportando estos elementos en cantidades que cubran los requerimientos de los animales.

La pododermatitis o gabarro es una enfermedad infecciosa en nuestro ovinos.

Causada por dos bacterias Dichelobacter nodosus y Bacteroide necrophorus, esta enfermedad se manifiesta a través de la inflamación de las pezuñas, acompañada de pus bastante olorosa y fétida, causa dolor intenso y deteriora gradualmente las pezuñas, en la época de lluvias se vuelve más intensa esta enfermedad y como resultado grabe podría afectar el hato completo al ser contagiosa.

Uno de los signos mas preocupantes es el bajo consumo de alimentos ya es que es muy doloroso para los animales el traslado entre las pasturas, también disminuye los índices de producción y fertilidad, a su vez incrementa los costos de producción por las compras de medicamentos y atención veterinaria.

Algo importante de destacar es que este tipo de enfermedades se pueden prevenir teniendo un manejo correcto en la alimentación, nutrición apropiada y saneamiento completo tanto en corrales como en las instalaciones en general.

Es importante tomar en cuenta estos factores que aumentan la pododermatitis o gabarro, una excesiva humedad en la época de lluvias, áreas sucias y enlodadas, al conocer estos datos es importante que trabajemos en nuestras granjas acondicionando estas áreas con adecuados drenajes y retenciones de agua.

Manejo preventivo para esta enfermedad

es necesario revisar áreas de pastoreo evitando que existan grandes áreas de sombra que evitan la evaporación de agua en la tierra, también podemos rellenar el suelo en caso de confinamiento con arena para la filtración de agua, además revisar periódicamente las pezuñas, aunque nuestros animales tengan menos de 4 meses de vida.

  • La manera para tratar la pododermatitis o gabarro es separando los animales enfermos del resto por los menos a una distancia entre los 12 a 15 metros o prácticamente llevarlos al lote de cuarentena.
  • Recortar y limpiar por dentro las pezuñas de una manera suave para evitar la intensidad del dolor.
  • Limpiar con algún antiséptico recomendado por un veterinario para la limpieza y desinfección de las pezuñas.

En casos severos y bajo el diagnostico de un veterinario se podría llegar a aplicar un antibiótico como penicilina, oxitetraciclina, estreptomicina entre otros, las cantidades para administrar varían de acuerdo a muchos factores entre ellos peso, nivel de gravedad de la enfermedad y las indicaciones propias del producto, pero recordamos que esto es con el criterio de un médico veterinario para la administración y diagnóstico.

Algunos especialistas recomiendan una solución de sulfato de cobre y zinc que van del 2 hasta el 5% de concentración y dejándolo reaccionar en las pezuñas del animal hasta 10 minutos en un pediluvio el cual se recomienda que tenga mínimo 12 cm de altura para que cumplan la función de mantener totalmente sumergida las pezuñas.

En resumen, es importante no tener humedad, encharcamiento en los corrales, comedero y bebederos, también mantener un constante cambio en las camas de nuestros animales, se recomienda un constante monitoreo de pezuñas por lo menos una vez al mes y por último antes de iniciar la temporada de lluvias utilizar el pediluvio con la solución antes recomendada.

¡Corrales Para Nuestros Ovino!

Los corrales principales y la manga deben ser construidos con materiales que sean resistentes y claramente visibles.

Las construcciones para el confinamiento de los animales deben respetar la densidad recomendada para la raza, edad y estado fisiológico, y deben utilizarse elementos en la construcción, que eviten que los animales se dañen.

Además, deben brindar el espacio suficiente para que los animales muestren sus conductas normales, puedan pararse y echarse, darse vueltas. Lograr interacción social con otros animales, o por lo menos permitirles el contacto visual con el resto del rebaño.

Como recomendación general se sugiere una densidad de los corrales de 1,5 a 2 ovejas por m2 y se incrementa a 2,5 a 3 ovejas por m2 en el corral de encierro.

Las construcciones deben brindar las condiciones adecuadas de ventilación y temperatura, de acuerdo a la adaptación del animal al medio, además de permitir la limpieza adecuada de ellas.

Los pisos artificiales, deben ser no resbalosos, no abrasivos, y fáciles de limpiar y secar. En el caso de los pisos de concreto se recomienda evitar que los animales pasen todo el tiempo en ellos, ya que se pueden producir problemas podales.

Mangas, bretes u otro tipo de elementos para la sujeción de los animales deben permitir un manejo eficiente, sin daño para los animales ni los operarios. Los corrales y construcciones de confinamiento deben tener espacio suficiente para que los animales se muevan con facilidad, sin causarse daño. Se debe contar con infraestructura para aislar a los animales enfermos.

En cuanto a los galpones de esquila deben construirse y mantenerse de acuerdo a las condiciones ambientales imperantes en la región. Deben proveer condiciones de bienestar y seguridad, tanto para los trabajadores que realizan labores de esquila, como para los animales.

Un corral con manga en buen estado evitará que los animales se dañen o se pongan nerviosos.

Además, permitirá revisar y evaluar a los animales, apartarlos con facilidad, trabajar mucho más rápido y utilizar menos mano de obra.

Para la planificación de la construcción de los corrales o mejoramiento de estos se debe considerar:

Ubicación:

  • El relieve debe asegurar buenas condiciones de drenaje.
  • Se debe considerar el desarrollo futuro del área respecto de otras construcciones presentes y su influencia en el movimiento de los animales.
  • Las construcciones deben ir en armonía con el relieve natural del lugar.
  • Se debe considerar el efecto de los vientos predominantes para el control de la suciedad.
  • No se deben eliminar del sector los árboles o arbustos, a menos que sea necesario, con el fin de tener sombra y protección para los animales.

Tamaño y diseño:

  • Es necesario considerar que pequeños corrales unidos pueden incrementar el número de ovejas bajo manejo y facilitar las labores.
  • Los corrales pueden ser rectangulares o curvos, recomendándose estos últimos para facilitar el manejo de los ovinos ya que se mueven fácilmente en curvas. Por tanto, se deben evitar las esquinas para tener un tránsito rápido y fluido de los animales.
  • Una instalación tipo debería tener a lo menos un conjunto de corrales (encierro, mantención, separación por grupos), manga, romana.

El sistema de corrales va de acuerdo a los requerimientos del predio, para manejar el ganado. Según su función se distinguen:

  • Un corral de contención: Antes de la manga, este no debe recargarse, se sugiere como mínimo dejar libre un cuarto del corral. Además, se recomienda que sea de forma redonda y con una manga curva.
  • Un corral de encierro: Que se ubica normalmente al final de los otros corrales, aunque no siempre es parte del sistema y depende su forma y tamaño de la cantidad de animales que se manejan
  • Uno o más corrales de aparta: dependen del tamaño del rebaño su cantidad y tamaño.
  • En algunos casos un corral de espera.
  • A este conjunto se le implementa una manga (inmovilización) y romana.

Además, el plantel debe contar con infraestructura para aislar a los animales enfermos.

Indicaciones:

  • Las defensas exteriores deben tener una altura de 1 m y las separaciones interiores de 80 cms. Mayores o menores alturas dependerán del tipo y la agilidad de los animales presentes en el predio.
  • La distancia de separación de los postes debe considerar las características físicas del terreno y las funciones de manejo de cada corral, según la densidad de animales que deberán mantener en los distintos manejos.
  • Existe necesidad de que el eje longitudinal de la construcción sea transversal al sentido de los vientos predominantes o construirse en lugares protegidos del viento.

Consideraciones:

  • La oveja avanza más rápido subiendo que bajando.
  • La luz del sol directa a los ojos retarda el desplazamiento de los animales. Los corrales de espera que estén bajo techo deben contar con iluminación pareja y difusa, que minimice las sombras.
  • La oveja se mueve mejor hacia lugares con luz que a zonas obscuras o zonas cerradas donde no puede observar hacia delante.
  • La oveja siempre sigue a otra, por tanto, se recomienda utilizar puertas que permitan la visibilidad del animal hacia otros animales o hacia delante, por ejemplo, a la salida de la manga.
  • Idealmente los animales no deben ver a los operadores en el desplazamiento por los corrales.
  • La construcción de áreas donde los animales tendrán desplazamiento forzado debe impedir mirar hacia atrás.
  • La elección de los materiales depende de la disponibilidad de cada predio, pero deben estar libres de aristas y puntas que provoquen daño al animal y según intensidad de uso deben ser de fácil desinfección. La elección de materiales adecuados facilitará el éxito de la operación en el corral. Además, los materiales usados no deben ser pintadas con productos que contengan insumos tóxicos (arsénico, plomo, alquitrán, etc.).

Es bueno que cada corral tenga salidas hacia adelante y hacia atrás del proceso o flujo. Lo mismo vale para el repaso de cualquier lote, por ejemplo, para hacer un segundo aparte. De cualquier corral de aparte, se debe poder volver a la manga sin tener que hacer grandes rodeos, ni menos aún salir de los corrales.

Es recomendable tener una sucesión escalonada de corrales, de modo que no haya que pasar del corral más grande al más pequeño sin pasos intermedios. El ideal es ir cortando el lote en varios lotes más chicos, y trabajar solamente a los animales del lote de adelante. Una vez que se vacía el corral delantero, se deja entrar al lote siguiente. Así se induce la conducta de seguimiento que tienen los animales y a menos que se maltrate a los animales en la manga, los siguientes aceptarán de buen grado avanzar en la sucesión de encierros.

Referencias Bibliográficas

CHILE. 2004. especificaciones técnicas de buenas prácticas agrícolas para la producción ovina. Ministerio de agricultura de Chile.

Criadero Ovino LCA

Nuestro criadero se encuentra ubicado en el municipio de El Retén departamento del Magdalena en la subregión de la Sierra Nevada de Santa Marta, margen sur de la Ciénaga Grande con una altura de 22 metros sobre nivel del mar. Durante el transcurso del año, la temperatura generalmente varía de 24 °C a 36 °C  puede bajar a menos de 23 °C o sube a más de 38 °C. Con un promedio de precipitación de 1.000 a 1.250 mm por año.

La ganadería extensiva es el tipo de ganadería más común en la región caribe, la más utilizada para la crianza del ovino. Hablamos de ecosistemas naturales, que aunque han sido modificados por el hombre, pastos, bosques, sembrados, rastrajos o zonas de matorral, etc. Producen vegetales de forma natural  cuyo único aprovechamiento posible es el de  alimentar a los rebaños. Es decir, que se tiene estrecha relación con la extensión del terreno donde se desarrolla.

Para llevar a cabo el pastoreo extensivo son necesarias amplias superficies de terreno. Esta base territorial proporciona el sustento a las ovejas, ya que es allí donde han de alimentarse los animales. Este tipo de ganadería aprovecha al máximo los recursos del territorio y tienen en cuenta sus condicionantes naturales. Como es lógico son las razas criollas las mejor adaptadas para aprovechar las características de los pastos, leguminosas y frutos vegetales. Este tipo de ganadería es sostenible ya que perdura en el tiempo manteniendo un  nivel de producción que no daña el medio ambiente, los animales en este sistema habitan en condiciones de vida naturales lo que permite que se mantengan sanos y fértiles, con buenos rendimientos de ganancia de peso; además necesitan de poca medicación y atención veterinaria.

Este tradicional método ganadero imitando ecosistemas naturales para el desarrollo favorable de los animales cuyo objetivo principal es utilizar todo el territorio de una manera perdurable para mantener  un nivel de producción sin perjudicar al medio ambiente conservando los agroecosistemas y la diversidad.

El sistema de silvopastoreo es un sistema de producción pecuario que incorporan árboles, arbustos y cercas vivas. 

Hay una gran diversidad de árboles dispersos en potreros y arbustos que pueden integrarse a la producción ganadera y de igual forma son diversos los beneficios: reciclaje de nutrientes, conservación de la fertilidad del suelo, fijación de nitrógeno, regulación del ciclo hídrico, producción de hojas y frutos para alimento del rebaño, conservación de la biodiversidad, captura de carbono y generación de leña y madera, entre otros. En el caso de las hojas de los árboles el porcentaje de proteína de estas es mayor al porcentaje de las hojas de los pastos, mejorando la dieta de los animales. Otras ventajas del sistema silvopastoril es que los árboles suministran sombra a los animales, mantienen el piso suelto evitando la compactación, cortan la brisa que es lo que hace que se sequen los pastos y reducen la utilización de herbicidas e insectidas, siendo amigable con el medio ambiente.

Nuestras ovejas se alimentan de pasto estrella (Cynodon plectostachyus) es una gramínea perenne, rastrera, con largos y fuertes estolones. Es un pasto tropical de clima cálido.

Los tallos, rastreros o erectos son robustos y bien ramificados, presentando un sistema radicular muy abundante y profundo de acuerdo a su hábito de crecimiento. Se propaga vegetativamente y produce una cubierta densa en un periodo relativamente corto. Esta especie se ha adaptado en suelos de fertilidad mediana a alta con drenaje de deficiente a regular y condiciones de sequia, mostrando mejor comportamiento en pastoreo que en corte.

Las leguminosas son un vasto grupo de plantas dicotiledóneas, cultivadas o silvestres, que tienen como característica distintiva la de formar como fruto una vaina, en cuyo interior se alojan las semillas.

Entre las leguminosas nativas que encontramos en nuestra finca son: Tomasito, Julio Prieto, Bleo, Escoba y Verdolaga entre otros.

El Kudzú es una leguminosa que empleamos como cultivo de cobertura en la plantación de palma africana o de aceite con el fin de fijar nitrógeno atmosférico al suelo e incorporarlo. También es utilizada como abono verde, que quiere decir que cuando el material está empezando fructificación, se incorpora al suelo y mejora la fertilidad y estructura de los suelos.

Nosotros la utilizamos como una alternativa alimenticia para nuestro criadero ya que tiene alta digestibilidad y calidad nuticional.

Nuestra unidad productiva se enfoca en la oportunidad de mejorar la producción del negocio ovino a través del trabajo amigable con el medio ambiente; con el uso de diferentes tipos de árboles integrados a la ganadería y la conservación de ecosistemas y bosques nativos de enorme valor ecológico y ambiental para nuestra finca. “Alimentamos nuestro rebaño a base de pasto, agua y sal lo más natural”.

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Criterios para la evaluación en vivo de corderos .

Criterios para la evaluación en vivo de corderos

Esmeralda Desdémona Martínez. Egresada del Programa de Posgrado de la Facultad de Zootecnia y Ecología. Universidad Autónoma de Chihuahua México.
e-mail: desdemona_esme@yahoo.com.mx

Introducción

Cuando se realiza la valoración en vivo de corderos de diferentes encastes se debe definir un tipo común, ya que existe una gran diferencia en las características morfológicas. Uno de los principales puntos que se debe conocer es la talla de cada raza de acuerdo a la edad, puesto que la madurez cronológica tiene gran influencia sobre la composición corporal. Por ejemplo, los borregos de talla grande y con mayor edad, son el resultado de una madurez tardía. Por el contrario, cuando alcanzan una talla grande a menor edad son resultado de una madurez temprana.

En la actualidad el tipo de cordero para carne debe ser largo, grueso y sus músculos deben ser con simetría balanceada y características propias de la raza. La relación de la estructura esquelética, el desarrollo de los músculos y grasa de cobertura debe estar orientada a obtener el mayor rendimiento de cortes al detalle si el objetivo de la planta procesadora es la venta de cortes comerciales. Por lo antes mencionado, el objetivo del presente artículo es conocer los criterios que se deben considerar para la evaluación en vivo de corderos.

Importancia de la estructura esquelética. La medida y el número de vértebras (7 cervicales, 13 – 14 dorsales o torácicas, 6 – 7 lumbares, 4 – 5 sacras fusionadas en un hueso y de 23 – 24 coccígeas, como se indica en la figura 1) tienen gran influencia en la longitud del cuello, espalda, lomo, nalga y cola. Las vértebras coccígeas son las que menos importancia tienen por la práctica del descole en algunas razas y ranchos ganaderos (Hunsley et al., 2001). Sin embargo, el tamaño y la medida del sacro y cavidad pélvica, tienen gran influencia sobre la longitud y el nivel de altura de la nalga.

Una caída corta de la pierna es una falta muy seria en la valoración subjetiva de borregos y generalmente esta característica no puede ser mejorada con la alimentación e influye también en la reproducción. Las borregas que presentan dificultad al parto, son comúnmente estrechas y tienen nalgas muy caídas.

Figura 1. Partes que componen la estructura esquelética de un ovino (Sisson y Grossman, 1983).

La apropiada articulación de los huesos ilion, isquion y pubis reducen significativamente los problemas durante la gestación.

La longitud, distancia entre las costillas y la profundidad de éstas influyen sobre la deposición de grasa y masa muscular sobre las costillas, hombros y lomo. Asimismo, la estructura esquelética del pecho es un factor importante en la composición global del cuerpo del cordero; una estructura correcta debe ser firme y recta, los animales deben tener una parada firme y fuerte. Las articulaciones metatarso-falángeas también deben ser fuertes, y cuando camina el cordero, este debe mirarse flexible (libre), con zancada larga y amortiguadora. Esta característica permite que el cordero se adapte a diferentes sistemas productivos (Boggs et al., 2006). La valoración de la longitud corporal del borrego y la posición de los huesos tiene gran influencia sobre la composición y rendimiento del cordero (Hunsley et al., 2001). Por tanto, en las evaluaciones en pie se debe poner atención en la postura o parada del animal.

Valoración visual subjetiva. Después de conocer la importancia de la estructura esquelética para la selección del cordero de carne, ahora se enfatizará la valoración de corderos para abasto, con el objeto de estimar las características de la canal. Éstas proveerán información de la cantidad de grasa, músculo y estructura ósea que influirán sobre la calidad de la canal. En esta parte se describen los mecanismos utilizados en la estimación de canales de cordero, evaluando subjetivamente a los animales, con el propósito de que los lectores se familiaricen con los métodos empleados.

            Un cordero productivo para el abasto debe tener un lomo amplio y el área del costillar debe ser profunda. Al valorar la región de la nalga, pierna, lomo y costillas debemos ser cautelosos porque el exceso de la grasa crea una ilusión en el aumento de la capacidad corporal (Lawrence y Fowler, 2002). El cordero debe ser pesado y sus músculos con una proporción adecuada de grasa. Debe ser grueso y con buena proporción de masa muscular en el lomo, nalga y pierna porque de estas regiones se obtienen los cortes de alto valor económico. También debe expresar buena musculatura en los antebrazos, hombros y espaldas (Boggs et al., 2006).

Valoración en Pie por Tanteo. Para conocer la composición corporal de estas partes, los evaluadores deben apoyarse en la palpación sobre la piel y se deben tener conocimiento claro de la estructura anatómica del cordero. El tanteo de la musculatura dorsal debe hacerse con la mano extendida y con reconocimiento de las apófisis espinosas y transversas de las vértebras lumbares, presionando con los dedos, con el objetivo de valorizar la cantidad de músculo y recubrimiento de grasa (Delfa, 1996). Después se aprecia la redondez del músculo y el espesor de la grasa, palpando el área del lomo, arriba hacia abajo (figura 2).

Figura 2. Palpación del área del lomo para determinar la condición corporal de corderos.

La puntuación va de una escala de 1 a 5 puntos, que derivada de la palpación de las apófisis espinosas y transversas de las vértebras lumbares:

  1. Las apófisis espinosas aparecen prominentes y cortantes. Las apófisis transversas son también cortantes, los dedos pasan fácilmente sobre los extremos y es posible apreciar cada apófisis. La región del músculo de los lomos es poco profunda y sin cobertura de grasa.

2. Las apófisis espinosas siguen siendo prominentes, aunque suaves, y las apófisis individuales sólo se pueden apreciar como rugosidades finas. Las apófisis transversas son suaves y redondeadas, y es posible pasar los dedos bajo los extremos con una ligera presión. La región del músculo de los lomos tiene una profundidad moderada y es ligera su cubierta de grasa.

3. Las apófisis espinosas se detectan solamente como elevaciones pequeñas, son suaves y redondeadas y los huesos individuales solamente pueden apreciarse con precisión. Las apófisis transversas son suaves y bien cubiertas y se precisa realizar una presión bastante fuerte para sentir los extremos. La región del músculo de los lomos aparece llena y posee un grado moderado de cubierta adiposa.

            a). Condición corporal                   b). Estado de la canal

4. Las apófisis espinosas solamente pueden detectarse con una presión fuerte como una línea dura entre la cubierta de grasa que recubre la región del músculo de los lomos. No se pueden sentir las extremidades de las apófisis transversas. La región del músculo de los lomos está llena y con una gruesa cubierta de grasa.

5. Las apófisis espinosas no pueden detectarse ni con una presión fuerte y se aprecia una depresión entre las capas de grasa en la zona donde se encuentran normalmente las apófisis espinosas. No pueden detectarse las apófisis transversas. La región del músculo de los lomos está llena y con una capa adiposa muy gruesa. Pueden aparecer grandes depósitos de grasa sobre la grupa y la cola.

El tanteo de la pierna se realiza con la finalidad de valorar la masa muscular y con el conocimiento claro de los huesos presentes en esa región (huesos del metatarso, tibia-fémur). Se debe valorar la caída de la nalga y el recubrimiento de grasa. Un indicador del recubrimiento de grasa en la pierna es la cantidad insertada alrededor de la cola (figura 4); el pliegue de la babilla es para estimar el acumulo de grasa (figura 3); el antebrazo para valorar la expresión muscular en esa región (figura 3); los hombros para valorar la masa muscular, anchura y profundidad, así como la cobertura de grasa (figura 3); la costilla es para estimar la masa muscular, profundidad, longitud  y el acumulo de grasa sobre ésta (figura 3); el cuello y pecho para estimar la longitud, amplitud y profundidad de la canal (figura 4).

Figura 3. Tanteo del lomo, costilla, babilla, hombro y antebrazo para valorar la conformación corporal de corderos.

Figura 4. El tanteo de la pierna posterior, inserción de la cola, cuello y pecho es para valorar la conformación corporal de corderos.

Finalmente, el grosor de la pielseestima estirándola sobre el dorso. Una piel muy gruesa en ovinos de carne es una falta, ya que influirá considerablemente sobre el grado de rendimiento de la canal. Para que la palpación sea puntual se deben tantear los músculos presentes en cada región anatómica de los animales para abasto (figura 1.5).

Figura 5. Músculos de referencia en la palpación en vivo para valorar la conformación corporal de corderos.

En la tabla 1 se presenta el formato de los puntos asignados para valorar en vivo la conformación corporal de la parte posterior y anterior de diferentes regiones anatómicas de corderos de pelo pesado. Este formato fue elaborado con base en las preferencias del mercado y el valor comercial de cada región anatómica.

Posteriormente se presenta un ensayo práctico (tabla 2) para la evaluación visual subjetiva de la conformación corporal de corderos pesados (más de 40 kg) de las cruzas de las razas Katahdin x Pelibuey (KHXPB), Dorper x Pelibuey (DPXPB), Dorper x Charollais (DPXCH) y Pelibuey (PB) (figuras 6 y 7). En este ensayo se evaluó la nalga, pierna, lomo, costilla, hombros, pecho y cuello y se le asignó un valor de diez puntos. En la parte posterior se valorizó la nalga, pierna, lomo y costilla, y se le asignó un valor de 5

Tabla 1. Formato para evaluar en vivo a los corderos de diferentes razas y cruzas.

Conformación corporalPuntuación máximaPuntuación
Corte de pistola (5)                                     ________               _________
Parte posterior (5)
            Nalga                                                1.25  ____               _________
            Pierna                                               1.75  ____               _________
            Lomo                                                 1.0    ____               _________
            Costilla                                              1.0    ____               _________
           Subtotal                                       ________               _________
Parte anterior (3)
            Preescapular (HOMBROS)           1.0    ____               _________
            Pecho                                               0.50  ____                 _________
            Cuello                                               0.50  ____               _________
            Pierna                                               1.00  ____               _________
            Subtotal                                           _________              _________
Acabado (2.00)
            Inserción de la cola                        0.75 ____                 _________
            Babilla                                               0.25 ____                 _________
            Pierna trasera                                  0.50 ____                  _________
            Costillar                                            0.50 ____                  _________
          sub-total                                           _________               __________
Grosor de la piel estirándola sobre el dorso.
            Muy gruesa                                      – 1.00 ____
            Regular                                             – 0.50 ____  
            Delgada                                            – 0.25 ____
Puntuación total:                                   __________

* Nota el grosor de la piel se evalúa con valores negativos, ya que esta característica pone en detrimento el rendimiento del cordero.

Tabla 2. Evaluación de la conformación de corderos pesados de pelo de diferentes razas y cruzas (más de 40 kg).

Figura 6. Evaluación en vivo (parte posterior) de corderos con más de 40 kg de peso vivo y de diferente genotipo.

Figura 7. Evaluación en vivo (vista lateral) de corderos de diferente raza y cruza con más de 40 kg de peso vivo y de diferente genotipo.

puntos. En la parte anterior se valorizó el pecho, cuello, pierna y hombro, y se les asignó un valor de 3 puntos. El acabado tiene un valor de 2 puntos que incluye la inserción de la cola, babilla, pierna trasera y costillar. No se consideró el valor asignado para el grosor de la piel.

Estos resultados mostraron que la cruza de corderos Dorper x Charollais y Dorper x Pelibuey fueron la que obtuvieron la mejor calificación final 9.55 y 9.20, respectivamente, de un total de 10 puntos. Asimismo, estas cruzas mostraron mejor estructura y conformación en la pierna posterior, lomo y costilla, aunque también el cordero cruza de Katahdin x Pelibuey (301-R) mostró buena conformación en esas regiones. Los corderos 01, 44 y 39 encastados de Katahdin x Pelibuey mostraron mejor estructura y conformación en la porción anterior.

En general, los corderos con encaste de Pelibuey tuvieron la calificación total más baja.

Conclusiones

El conocimiento de la estructura esquelética, el desarrollo de los músculos presentes en cada región anatómica, así como la deposición de grasa a través de mediciones, observación y la palpación manual son factores importantes en la evaluación de corderos para la producción de carne ya sea para la selección o para el abasto.

Referencias Bibliográficas

Boggs, L.D., A.R. Merkel y E.M. Doumit. 2006. Livestock and Carcasses. An Integrated Approached to Evaluation, Grading, and Selection. 6th ed. Kendall/Hunt Publishing Company. Dubuque, Iowa. 262 p.

Delfa, R. 1996. Predicción de la composición corporal y de la canal a partir del animal vivo. Unidad de Tecnología en Producción Animal. Servicio de Investigación Agraria. Zaragoza, España. Fichero Ovis. 23:25-53.

Hunsley, R.E., W.M. Beeson y J.E.  Nordby. 2001. Livestock Judging, Selection and Evaluation. 5th Edition. The Interstate Publisher. Danville, Illinois. USA. 486p.

Lawrence, T.L.J. y V.R. Fowler. 2002. Growth of Farm Animals. 2th Edition. Cabiternational. Wallingford, Oxon. UK. 347p.

Sisson, S. y J.D. Grossman. 1983. Anatomía de los Animales Domésticos. Tomo I. 5a. ed. Ed. Salvat. Barcelona. 2302 p.

Escenario actual y Sistemas de producción

Escenario actual y Sistemas de producción


La ovinocultura, tiene como objetivo producir alimentos de origen animal como carne y leche, así como otros productos como la producción de lana. Se estima que en el mundo hay aproximadamente 1000 millones de ovejas (Morris, 2009), establecidas en diversos sistemas de producción de una alta variabilidad en su potencial productivo. La variación de la productividad en los sistemas de producción ovina puede ser explicada por los diversos escenarios de clima, suelos, forrajes, nutrición, sanidad, entre otros. El 60% de la población mundial de ovinos está representado por el norte en Europa y Asia, América del Sur, Australia y Nueva Zelanda probablemente debido a sus condiciones de pastoreo templado (Zygoyiannis, 2006). El 40% de la población mundial de ovinos, está representado por los trópicos semiáridos de África y Asia, India, Oriente Medio y las tierras altas de África Oriental.

En el año de 2019 fueron producidas 15.036 (mil toneladas) de carne ovina en el mundo (FAO, 2019). América Latina y Caribe contribuyeron con cerca de 380 (mil toneladas) en la producción de carne ovina del 2009 al 2018, y tienen una proyección de crecimiento hasta 406 (mil toneladas) de carne. Además, Considerando los países de América Latina y Caribe, Brasil fue el primer productor de carne ovina de 2009 a 2018, México en el segundo lugar y Argentina en el tercero. Sin embargo, el comercio de carne ovina en estos países representa del 7% al 9% de la producción total, y la mayor parte de la carne se consume en el país de origen, destacándose apenas Chile y Argentina, como primero y segundo exportador respectivamente. (FAO, 2019).

Sistemas de producción ovina

Los sistemas ovinos modernos se llevan a cabo de múltiples maneras en todo el mundo, proporcionando una variedad de productos en un amplio espectro de condiciones ecológicas y socioeconómicas. La elección del sistema de producción puede variar de acuerdo con el objetivo de producción, recursos, región, disponibilidad de pastos y si el producto es para consumo doméstico o para la venta en mercados locales o de exportación (Morris, 2017). Los sistemas de producción de ovinos pueden ser divididos en: Extensivo (sistema extensivo tradicional y sistema extensivo con división de potreros), semi-intensivo y intensivo Sin embargo, el sistema extensivo de pastoreo tradicional es el principal sistema de producción ovina de los pastizales semiáridos (SENAR, 2019).

Sistema extensivo

Sistema extensivo tradicional

En el sistema extensivo tradicional, la producción de ovinos es realizada exclusivamente a pasto, sin utilizar ningún tipo de instalaciones o tecnologías de producción. En este sistema se deben utilizar animales con mayor resistencia y rusticidad. Este sistema no es recomendable para comercial de ovinos, principalmente por su baja productividad, ocupar grandes extensiones de tierra, y poseer alto riesgo de predadores (SENAR, 2019).

Sistema extensivo con división de potreros

En el sistema extensivo con división de potreros, la producción de ovinos es realizada a pasto, la principal característica distintiva de este sistema es que las ovejas pastan en sistemas cercados cerrados, con de pastoreo rotacional, donde los potreros son sometidos a periodos alternados de ocupación y descanso. Las principales ventajas de este sistema son: Descanso y ocupación alternados para la recuperación de los pastos; mayor control de producción de pastos; Mayor control de los animales y menos contaminación de parásitos (SENAR, 2019).

Sistema semi-intensivo

En el sistema semi-intensivo , los ovinos son liberados a pastoreo todos días en las mañanas, de preferencia después de las 9 a.m. (esto que disminuye la contaminación de larvas de vermiformes), y son confinados nuevamente en la tarde y permanecen allí durante la noche. Las principales ventajas de este sistema son las mejoras en los índices productivos, mayor control zootécnico y sanitario y menor contaminación de parásitos. Sin embargo, la principal desventaja de este sistema es la mayor necesidad de instalaciones como abrigos, bebederos, comederos, y cercas para división de potreros (SENAR, 2019).

Sistema intensivo

La producción de ovinos es confinada en instalaciones, por lo tanto el agua y los alimentos necesarios son fornecidos diariamente en comederos. Este sistema es utilizado en la producción de ovinos de carne debido a que el sacrificio es precoz, además, exige alta inversión

Las principales ventajas de este sistema son la mayor productividad por área y por animal, mayor control en la producción de alimento, manejo nutricional, y mayor control sanitario de los animales. Sin embargo, la principal desventaja de este sistema es el alto costo de alimentación, instalaciones y mayor demanda de mano de obra (SENAR, 2019).

Sistema intensivo de producción de leche.

Tradicionalmente, los sistemas de producción ovinos de leche incluyen un periodo de lactancia, seguido de un periodo de solo ordeño. En general, los corderos permanecen con sus madres durante 25 días o son retirados al nacer y criados artificialmente. Las ovejas son ordeñadas dos veces al día, y su periodo de lactancia dura en torno de 3 a 6 meses. La cantidad de leche producida durante un periodo completo de lactancia puede ser hasta 600 L y el pico máximo de producción es alcanzado entre la 4 – 7 semana después del parto, con una producción máxima de hasta 3,4 L/día, y seguido de una disminución gradual en su producción (Morris, 2017; Gootwine y Pollott, 2000).

Un articulo por :

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Factores que Influyen Sobre la Calidad de la Carne de Ovino

Esmeralda Desdémona Martínez. Egresada del Programa de Posgrado de la Facultad de Zootecnia y Ecología. Universidad Autónoma de Chihuahua México.
e-mail: desdemona_esme@yahoo.com.mx

Introducción

La calidad de la carne es mejorada con cantidades adecuadas de glucógeno en las fibras musculares al sacrificio, también factores propios (intrínsecos) de los ovinos están involucrados tales como; el sexo, la edad, el peso, la raza y tipo de fibra muscular (Hoffman et al., 2003; Lima et al., 2016), y factores extrínsecos; sanidad, bienestar animal, alimentación, promotores de crecimiento, condiciones del sistema de transporte (amontonamiento, temperatura durante el transporte y kilómetros recorridos) desde la granja hasta el rastro, el método de descarga (utilización de chicharra), tiempos de reposo y ayuno, contención y el insensibilizado (Young, et al. 2005). Las variables que indican la calidad de la carne son; potencial hidrógeno (pH), capacidad de retención de agua (CRA), color, jugosidad, dureza, vida de anaquel, composición química, composición de ácidos grasos y pérdida por cocción. Estas variables están relacionadas con el grado de aceptación de la carne, que la define el comercio, la industria y los consumidores. Por tanto, el objetivo de este artículo es conocer los factores que están involucrados en la calidad de la carne de ovino.

Raza. Se ha reportado que los machos Dorset tienen alta velocidad de crecimiento y porcentaje de musculatura, y además presentaron altos valores de esfuerzo al corte y actividad calpastatin en las fibras musculares, esta característica afectó la jugosidad de la carne. También el gen Carwell fue encontrado en estas muestras (Hopkins et al., 2005). Lo anterior, es un ejemplo de que la selección por rendimiento, puede tener efectos negativos sobre la calidad de la carne.

En corderos cruzados de Border Leicester x Merino y Merinos puros, se reportaron altos valores de pH 24 h después del sacrificio. Otros autores, mencionaron que borregos con genética de Merino son más susceptibles de presentar valores altos de pH, consecuentemente una clara indicación de susceptibilidad al estrés (Gardner et al., 1999).

Por otro lado, en 22 grupos de corderos comerciales producidos en seis diferentes países europeos; Francia, Gran Bretaña, Grecia, Italia, España y Dinamarca, reportaron que el contenido de lípidos varió de 5.3 a 13%, atribuido principalmente al grupo genético y a la edad, más que el sistema de producción. Por tanto, la calidad de la carne es variable de acuerdo a la genética de los ovinos, por ejemplo, Lambe et al. (2008; 2009) concluyeron que hubo una variación de pH final y terneza de la carne, al comparar las razas Texel y Scottish Black Face.

La raza Dorper y sus cruzas tienen una mayor cantidad de grasa intramuscular que las razas no especializadas para la producción de carne como la raza Rambouillet (Arvizu et al., 2011).

Las características de la carne tales como; grasa intramuscular, fuerza de corte y color de la carne (expuesto después de tres días) tienen estimaciones de heredabilidad >0.25, con notable excepción la grasa intramuscular (0.48) (Jacob y Pethick, 2014; Mortimer et al., 2014).

El color de la carne está influenciado por el contenido de mioglobina muscular y el estado isoeléctrico de las proteínas musculares y este es variable entre razas y edades. El color de la carne presenta diferentes tonalidades; rosa, rosa intenso, rosa rojizo, rojo, rojo intenso y rojo oscuro (figura 1) (Martínez, 2020).

Figura 1. Color de la carne de ganado de ovino y valores de L*, a* y b* CIELAB, medido con un con un espectrofotómetro Minolta (CM-2002, Minolta Camera, Japonesa).

La medición de color puede realizarse en el ojo de la costilla entre la 12 va y 13 va costilla y/o en el músculo Obliquus internus abdominis. La determinación de esta característica es importante de valorar porque tiene gran influencia en el momento de la selección por parte de los consumidores en el centro comercial.

Edad. Se ha indicado que en animales de menor edad el pH inicial es más elevado, teniendo a disminuir a medida que avanza la edad. Así la variación de pH que se produce en función de la edad no es lineal, sino que sigue una tendencia sigmoidea 24 h después del sacrificio. Bernardini et al. (2012) mencionaron que en el manejo previo al sacrificio los ovinos jóvenes son más susceptibles al estrés que los animales adultos.

La edad del animal influye sobre la terneza de la carne. La carne de los corderos es más tierna que los animales adultos y se refleja en un incremento en la fuerza de corte a mayor edad, atribuido a una reducción en la solubilidad del colágeno (Warner et al. 2010). La terneza está relacionada con el tejido conectivo, longitud del sarcómero prerrigor, grasa intramuscular, velocidad de la proteólisis durante la maduración de la carne y el metabolismo de glucógeno post-mortem. También la dureza de la carne se atribuye a los altos niveles de calpastatina, que inhiben las proteasas del sistema de calpaína, que son enzimas responsables de la proteólisis del músculo post mortem (Kemp et al., 2010). El incremento de peso y la edad del animal se refleja en aumento de la cantidad de mioglobina, luminosidad y enrojecimiento de la carne (Juárez et al., 2009).

Sexo. Los valores promedios de pH inicial en los ovinos enteros son de 6.90, mientras que los castrados tienen un PH inicial de 6.94, más alto y cercano al pH fisiológico. También presentan un pH 2 h horas postmortem menor en corderos enteros (pH 2= 5.78) que en castrados (pH 2h = 5.83) (Vitto et al., 2004). El pH final reportado es menor en las hembras 5.60 y mayor para los machos 5.74 (Johnson et al., 2005).

Diversos trabajos de investigación han mostrado que el contenido de grasa en la carne es mayor en las hembras, que en los machos y los castrados tienen mayor cantidad de grasa que los machos enteros, pero menor que las hembras (Lima et al. 2016), aunque se ha encontrado un mayor contenido de colágeno en la carne de machos enteros (Gökdal et al., 2010), en comparación con los machos inmunológicamente castrados. La diferencia en la pérdida de cocción y la fuerza de corte entre machos y hembras se explican en parte por el mayor contenido de grasa intramuscular de las hembras.

Respuesta Fisiológica Durante el Estrés. Muchos parámetros fisiológicos han tenido que ser considerados como indicadores de estrés, señalando a todos aquellos que representa mayor importancia como son: el ayuno prolongado, fatiga, sed, exposición a temperaturas extremas, trasporte prolongado, entre otros (Forrest et al. 1979).

Los cambios fisiológicos y bioquímicos ocurridos en los corderos estresados son taquicardia, incremento en la velocidad de respiración, por el mayor flujo sanguíneo de la sangre en volumen a nivel visceral hacia el músculo esquelético y el cerebro (Ferguson y Warner, 2008). Ante estos cambios los corderos están más alertas a cualquier movimiento extraño en su entorno, sus movimientos son más rígidos, se generan peleas entre ellos, existe mayor defecación y emisión de orina (Swatland, 1991).

Riegel (1999) mencionaron que el sistema simpático adrenal en respuesta a cambios adversos se manifiesta en la liberación de las catecolaminas en el flujo sanguíneo (adrenalina y noradrenalina), por la activación hormonal adrenal- hipotalámica, manifestándose mayor cantidad de glucocorticoides (cortisol). Así todas estas condiciones son consecuencia de la respuesta de los corderos frente a estímulos originados por diversos factores a su nuevo entorno. Los corderos bajo las condiciones antes citadas están estresados (Ferguson y Warner, 2008).

El estrés origina que se lleven a cabo ciertos ajustes metabólicos en el organismo para mantener la homeostasis. Estos ajustes involucran dos procesos que incluyen al sistema nervioso autónomo y el sistema hormonal de la corteza adrenal (Ludke, et al. 2006), por el contrario, existe una gran variabilidad en la susceptibilidad al estrés (Riegel, 1999).  

Por su parte, Lawrie (1981) mencionó que la susceptibilidad al estrés se traduce en mayor demanda de energía requerida en la constante oxigenación de la oximiglobina de los haces de fibras musculares en el momento de contraerse y requieren mayor velocidad en el volumen de flujo sanguíneo, factores que contribuyen en mayor demanda de glucógeno y regulación de la temperatura interna de la canal durante los cambios bioquímicos postmortem. Este mismo autor mencionó que existe una estrecha relación entre el nivel de estrés, sobre el sistema inmunológico de los corderos previos al sacrificio, esto significa que los corderos están expuestos a que se produzca una invasión microbiana.

Transporte de los Animales.  Eltrasporte prolongado, el mal manejo en el embarque y desembarque desde la granja al matadero son etapas que generan altos niveles de estrés en los animales, provocando pérdidas económicas relacionadas con decomisos por contusiones de diferente grado en las canales, mortalidad animal, bajo rendimiento de la canal y menor categorización en la clasificación de las canales (Romero y Sánchez, 2012).

Gallo y Tadich (2008) mencionaron que el tiempo de transporte prolongado aumenta las pérdidas de peso vivo entre el 1.5 y 9% debido principalmente a la defecación y emisión de orina.

Guerrero et al. (2013), reportaron que la carne de los animales con 3 h de transporte fue más tierna y palatable que los animales con mayores horas de viaje (figura 2).

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Figura 2. Trasporte de ovinos previos al sacrificio.

Tiempo de Reposo. Mantener a los borregos en corrales de descanso antes del sacrificio (figura 3), permite mejorar su resistencia en el manejo posterior, presentan adecuada cantidad de glucógeno almacenado a nivel muscular y un descenso normal de pH durante las primeras 24 horas(Dantzer y Mormède (2002). Por el contrario, si los corderos están estresados hay un descenso del glucógeno almacenado y mayor actividad de la adenosina monofosfato cíclica (AMP cíclico) en el sarcolema que rodea a la fibra muscular después de la muerte, presentan una lenta y limitada glucólisis, el pH permanece alto; 6.0 a 6.4 y el músculo refleja una menor cantidad de luz, debido a cambios estructurales miofibrilares y la carne tiene un color oscuro o púrpura, firme y seca (OFS) que pone en detrimento la apariencia de la carne en el centro comercial, tiene poca aceptación por el consumidor y el precio por kilogramo de carne disminuye hasta un 15% (Young et al., 2005; March et al., 2008). El glucógeno almacenado en el músculo de los animales sacrificados en estas condiciones se encuentra como piruvato hasta en un 2% y se escinde por el ortofosfato en presencia de Acetil Co.A y ATP (Riegel, 1999).

En la inducción de la condición de carne oscura, bajo ambientes controlados, se ha reportado que los mecanismos responsables de esta condición está regulada por la actividad de la enzima acetil Co.A y se activa por un incremento en los niveles de catecolaminas secretadas en la corteza adrenal (Apple et al., 1995). Las especies dependientes presentan una excesiva glucólisis y subsecuente formación de la condición en la carne oscura. La carne con esta característica tiene menor cantidad de oximioglobina debido al gasto de oxígeno por una mayor respiración y consecuentemente menor profundidad de O2en los músculos (Jacob et al., 2005). En los animales no estresados el sistema circulatorio provee suficiente oxígeno al organismo.

El glucógeno es una forma eficiente de almacenamiento de la glucosa. Lehninger (1991) mencionó que los líquidos corporales en mamíferos de aproximadamente 70 kg tienen un contenido energético tan sólo de 40 kcal, mientras que el total de glucógeno corporal tiene un contenido energético de más de 600 kcal aún después de ayunados por 12 horas. El glucógeno que se almacena en el hígado constituye hasta un 13 % de su peso húmedo.

Fergunson y Warner (2008) mencionaron que la cantidad normal de glucógeno almacenado en el músculo en borregos estuvo en un rango de 75 y 120 mmol por kg. Valores críticos fueron reportados 45 a 57 mmol por kg, con un pH de 5.5 a 5.6. Jacob et al. (2005); Gallo et al. (2018) mencionaron que el pH último 24 horas después del sacrificio puede ser un buen indicativo de estrés pre sacrificio en ovinos, así mismo puede ser considerado como punto crítico de control de importancia económica en las plantas procesadoras de ovinos.

Valores altos de pH; 6.17 fueron reportados en canales de corderos con 46 horas de transporte y reposados por 6 a 12 horas con acceso únicamente a agua, que aquellos corderos (pH; 6.04) transportados por 12 horas y reposados de 2 a 4 horas. Valores de pH final de 6.1 se reportaron en ovinos trasportados por 16 horas y descansados por 12 horas, todos fueron reportados como carne OFS (Carter y Gallo, 2008).

Balconi (1996); Dantzer y Mormède (2002) mencionaron que el ganado para abasto por lo menos debe dejarse descansar por un periodo de 12 horas antes del sacrificio con el objetivo de disminuir la respiración y el incremento de la temperatura del cuerpo. En México la Norma Oficial Mexicana establece que los ovinos deben dejarse reposar por lo menos 24 horas y un máximo de 72 horas antes del sacrificio. El reposo de los animales, previo al sacrificio, ayuda a disminuir la contaminación microbiana que se desarrolla del contenido gastrointestinal a la carne durante el eviscerado, facilita la estimulación eléctrica, el sangrado, la remoción de la piel y la carne presenta mejor color.

El sangrado incompleto en animales que no son reposados puede diferenciarse generalmente por la presencia de capilares y/o petequias llenas de sangre en la grasa de las canales (Swatland, 1991). También la resistencia que oponen los corderos en respuesta a la descarga eléctrica en el proceso de insensibilizado es variable. Los corderos más receptivos presentan dislocamiento de las apófisis transversas dorsales.

Figura 3. Reposo de ovinos previos al sacrificio en un rastro Tipo Inspección Federal.

Tiempos de Ayuno Pre-sacrificio. Los tiempos de ayunos prolongados (más de 24 horas), además de influir en el estrés de los animales, pueden provocar pérdidas de peso y rendimiento de la canal, que constituye importante pérdida para los procesadores de los animales para abasto (Mota et al., 2010). El rendimiento de la canal es una variable que con frecuencia se usa en la comercialización del ganado, por tanto, es un aspecto importante que deben considerar los productores y las plantas procesadoras de carne. El tiempo de espera pre-sacrificio puede afectar negativamente esta variable (Quiroz et al., 2016).

Manejo Previo en el Área de Contención. El traslado de corderos en pasillos amplios desde el desembarque hasta los corrales de espera y desde los corrales de espera al área de contención y el cajón de insensibilizado dificulta significativamente la movilidad de los corderos por retrocesos continuos y amontonamiento entre ellos ocasionando edemas visibles en las canales.

Fergunson y Warner (2008) reportaron que los corderos al ser conducidos al cajón de insensibilizado deben ser bañados con aspersores para tranquilizar a los animales, se realiza mejor el proceso de insensibilizado y el quitado de la suciedad proveniente de la defecación y emisión de orina (figura 4).

Figura 4. Conducción de ovinos al cajón de aturdimiento o insensibilizado en un Rastro Tipo Inspección Federal.

Aturdimiento o insensibilizado. Cuando se sacrifican los ovinos es esencial que se produzca de forma instantánea, un estado de inconsciencia o insensibilidad, de tal forma, que se asegure la ausencia absoluta de sufrimiento o dolor asociado con la insensibilización, enviado al cerebro por el sistema nervioso central y periférico. Este estado debe ser permanente hasta el desangrado inmediato. Gracey (1989) mencionó que el aturdimiento por choque eléctrico debe ser con voltajes de 250 voltios y 0.5-1 amperes por 3 a 5 segundos, cuando se utilice equipo automático de contención (restrainers). Si no se llevan a cabo buenas prácticas de aturdimiento en los mataderos, esto ocasiona pérdida en la calidad de la carne (figura 5).

Martínez (2016) concluyó que la aplicación de 5 segundos de electro insensibilizado con 250 volt (V) y de 0.5 a 1 ampere (A), son suficientes para que el animal quede completamente conmocionado en el momento del sacrificio e inducir la electroepilepsia durante el sacrificio, de esta forma se mantiene alta la capacidad de retención de agua y un color de la carne aceptable para el consumidor. 

Figura 5. Aturdimiento o insensibilizado de ovinos en un Rastro Tipo Inspección Federal.

Refrigeración de las Canales. El control delas temperaturas internas de las cámaras de refrigeración, humedad relativa, velocidad de aire y carga de las canales en los cuartos de refrigeración de las plantas procesadoras son importantes para evitar el acortamiento por frío, durante las 10 primeras horas de refrigeración, la temperatura interna de las canales de ovinos, no debe ser inferior a 10ºC (figura 6). Así que, debe mantenerse a no menos de 4°C durante las primeras 24 horas con una circulación de aire inferior a 1 m/s.

Figura 6. Temperatura Interna de la canal de corderos pesados durante las primeras 24 horas de refrigeración postmortem.

La grasa de cobertura o subcutánea de las canales es importante para protegerlas durante el periodo de refrigeración (figura 7) y almacenamiento de los cortes primarios antes de ser cortados al detalle en las tiendas de autoservicio y/o carnicerías.

Una temperatura más baja o mayor velocidad de aire pueden ocasionar acortamiento por frío, debido a que las membranas de las proteínas del retículo sarcoplásmico de las fibras musculares pueden dañarse (Jasper, 1979). Es bien conocido que la capacidad del retículo sarcoplásmico para captar Ca+ del sarcoplasma depende de la actividad de las moléculas de la bomba de Ca+ que se encuentra en las membranas (Eckert, 1992) (figura 8). Como resultado de este efecto se da una pérdida de control en el bombeo de Ca+, aumentando la concentración de este, lo que provoca contracciones mayores en el músculo que lo normal por el traslape extensivo de los filamentos de actina y miosina, y finalmente ocasiona un aumento sustancial en la dureza de los músculos y la carne (Honikel et al., 1983; Karl y Reiner, 1985; Ortner, 1990).

La pérdida de peso de las canales que presentaron acortamiento por frío va de 5 a 7%. La carne al cocinarse es tan insípida que es necesario su decomiso (Gracey, 1989).

Figura 8. El pequeño retículo sarcoplásmico (por el diámetro pequeño de fibras musculares) en los músculos rojos hace que se presente el acortamiento por frío en este tipo de fibras musculares, mientras que la abundancia de retículo sarcoplásmico en los músculos blancos hace que tenga una mejor capacidad de retener más iones Ca+ que los primeros y evita el acortamiento por frío (Price y Schweigert, 1977; Youling, et al., 1998).

            Youling et al. (1998), señalaron que la contracción por frío es más extensiva en músculos con mayor proporción de fibras rojas, por la cantidad de mioglobina y su reserva de oxígeno, lo que permite contraerse por periodos de tiempo más prolongados, aunado a altas cantidades de mitocondrias presentes en este tipo de fibras.

Person y Yung, (1989) mencionaron que el pequeño retículo sarcoplásmico en los músculos rojos es el responsable del acotamiento por frío, mientras que la abundancia del retículo sarcoplásmico en los músculos blancos explica el hecho de que este tenga una mejor capacidad de retener más iones Ca+ y evitar el acortamiento (Price y Schweigert, 1977). Karl y Reiner (1985); Youling y Blanchars, (1993) mencionaron que por esta característica los músculos de las canales de los bovinos, ovinos y caprinos son más susceptibles al acortamiento por frío en comparación con los músculos más claros como los de porcinos y aves.

Conclusiones

Los factores extrínsecos e intrínsecos de los ovinos son determinantes en la calidad de la carne, definida por las variables de calidad tales como; pH, capacidad de retención de agua, color, jugosidad, dureza, vida de anaquel, composición química y pérdida por cocción, características que definen la aceptación de la carne por parte de los consumidores.

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Ganancia de peso en ovinos de pelo tipo Sudán: Efecto de la granja, sexo y tipo de parto

Clara V. Rúa-Bustamante 2, Maximiliano Ambrosio 3 y Abner A. Rodríguez-Carías 4 J. Agric. Univ. P.R. 103(2):173-182 (2019)

RESUMEN

Se evaluó la ganancia diaria de peso (GDP) de ovinos de pelo tipo Sudán en crecimiento utilizando 1,090 registros tomados durante dos años en tres granjas localizadas en el trópico seco en la región del Caribe de Colombia. En cada una de las granjas se registró el tipo de parto de la oveja y el sexo de los corderos. Para determinar la GDP, los corderos se pesaron semanalmente desde el nacimiento hasta los 240 días de edad. Los datos se analizaron según un diseño estadístico completamente aleatorizado con arreglo factorial 3 (granjas) x 2 (sexo del cordero) x 3 (tipo de parto, sencillo, doble o triple). Se utilizó la prueba de Tukey para la separación de medias. La GDP fue similar entre las tres granjas evaluadas con un promedio general de 112 g. Se observó en promedio una mayor (P<0.05) GDP en hembras que en machos (115 versus 103 g) y tal como esperado, la GDP individual de corderos producto de partos sencillos (117 g) fue mayor (P<0.05) que la de corderos nacidos de partos dobles (106 g) o triples (23 g). La mayor GDP de corderas se observó en dos de las tres granjas. La GDP fue similar en machos o hembras nacidos de partos sencillos, sin embargo, en corderas nacidas de partos dobles la GDP fue mayor (P<0.05) que en corderos, y lo contrario se observó en partos triples donde la GDP fue 32 g mayor (P<0.05) en machos que en hembras. En resumen, la GDP de ovinos de pelo tipo Sudán en la región del Caribe de Colombia es buena dado su sistema de crianza extensivo. La GDP fue simila entre fincas pero difirió entre el sexo de la cría y el tipo de parto. Palabras clave: ovino de pelo, crecimiento, trópico seco

ABSTRACT

Weight gain in Sudan hair sheep: Effect of farm, sex and type of parturition The daily weight gain (DWG) of growing Sudan-type hair sheep was evaluated using 1,090 records taken over two years at three farms located in the dry tropics of the Colombian Caribbean region. On each farm, the type of

1 Manuscrito sometido a la Junta Editorial el 10 de octubre de 2018.
2 Investigador, Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria. e-mail: crua@agrosavia.co
3 Especialista Técnico, Asociación de Criadores de Ganado Ovino de Colombia.
4 Catedrático, Departamento de Ciencia Animal, Universidad de Puerto Rico, Maya-güez. e-mail: abner.rodriguez3@upr.edu

174 Rúa-Bustamante et al./Ovinos Tipo Sudán birth (single or multiple) and the sex of lambs were recorded. To determine DWG, 1,090 lambs were weighed weekly from birth to 240 days of age. The data were analyzed according to a completely randomized statistical design with factorial arrangement 3 (farms) x 2 (sex of the lamb) x 3 (type of delivery, single, double or triple). The Tukey test for the separation of means was used. The DWG was similar among the three farms averaging 112 g. A higher (P <0.05) DWG was observed in females than in males (115 versus 103 g), and as expected, the individual DWG of lambs from single calving (117 g) was higher (P <0.05) than twin (106 g) or triple (23 g). The highest DWG of ewe lambs than in males was observed on two of the three farms. The DWG was similar in males and females born from single births; however, in ewe lambs born from double births, DWG was higher (P <0.05) than in males, and the opposite was observed in triple deliveries where DWG was 32 g higher (P <0.05) in males than in females. In summary, DWG of Sudan hair sheep in the Caribbean region of Colombia is good given its extensive sheep raising system. The DWG was similar among farms but differed between the sex of the lamb and the type of parturition.

Key words: hair sheep, growth, dry tropic

INTRODUCCIÓN

En Colombia, el ovino de pelo criollo es también conocido con el nombre de camuro, africana, o pelona, según las regiones donde se críe. En este tipo de ovino, se han reportado altos niveles de variabilidad genética debido principalmente a las diversas rutas de ingreso al continente americano, probablemente durante el descubrimiento y la conquista. Similar a los bovinos, el banco genético de ovinos de pelo incluye animales provenientes de la península Ibérica, otros países de Europa y las islas Canarias (Vivas-Ascue, 2013). El ovino de pelo se caracteriza por su alta fertilidad y capacidad prolífica, su baja presencia de enfermedades y su virtud de utilizar fuentes alimenticias alternas como subproductos de cosecha (Arcos et al., 2002). Se ha reportado la presencia de ovinos de pelo tipo Sudán, Etíope y Abisinio en el continente americano, mayormente en la región del Caribe (Vivas-Ascue, 2013). Los tres tipos poseen similar número de alelos, lo que indica la alta diversidad genética (Vivas-Ascue, 2013). En Colombia, están presentes los tipos Etiope y Sudán, de adaptación al medio ambiente seco tropical y que se caracterizan por su rusticidad, mansedumbre, prolificidad y excelente comportamiento. Estas características convierten a estos ovinos en una innegable alternativa para contribuir al desarrollo de las comunidades, especialmente las menos favorecidas que son las que más conocen y mantienen la especie.

Actualmente para la producción de ovinos, predominan sistemas de
producción de trashumancia, nómadas, estancias, sistemas extensivos en zonas marginales, sistemas intensivos y sistemas mixtos (Herrera et al., 2010). Estos sistemas se catalogan como aquellos con media incorporación de tecnología y son considerados de economía familiar, con integraciones de actividades agrícolas y pecuarias como fuente de ingresos y que poseen un mediano nivel de adopción de tecnología, que solo les permiten incorporar algunos aspectos de manejo zootécnico, sanitario y administrativo (Castellanos et al., 2010).

En la región del Caribe de Colombia, los ovinos de pelo se crían principalmente en sistemas de producción extensivos o mixtos combinados con la ganadería bovina. Sin embargo, es poca la información documentada sobre el comportamiento productivo de ovinos de pelo tipo Sudán criado bajo estas condiciones. Es además bien conocido que el entorno o granja, el sexo del animal y el tipo o cantidad de crías por parto son factores extrínsecos o intrínsecos que influyen sobre el crecimiento de los corderos durante los períodos de lactancia y engorde (De Lucas et al.,2003). Diversos estudios han demostrado que corderos provenientes de partos simples presentan una mayor tasa de crecimiento pre y post destete con respecto a aquellos provenientes de partos gemelares y que los machos presentan un mayor peso al nacimiento así como una mayor ganancia de peso pre y post-destete que las hembras (González-Garduño et al., 2002). Otros trabajos, sin embargo, realizados con distintas razas y bajo diferentes sistemas de producción no indican diferencias atribuidas al sexo para el peso al nacimiento de los corderos (Quintero et al., 1997) ni para el crecimiento pre-destete (González-Garduño etal., 2010). Inclusive algunos autores encontraron mayores tasas de crecimiento a los 30 y 60 días para las hembras, no existiendo diferencia en el peso al destete para los corderos de ambos sexos (Gbangboche et al., 2006).

Dada la importancia del ovino de pelo, debido a su mayor resistencia al estrés por calor, para el desarrollo del sector ovino en Colombia, el objetivo de esta investigación fue determinar el efecto de la granja, el sexo del animal y el tipo de parto de la oveja sobre la ganancia diaria de peso de corderos de pelo tipo Sudán.

MATERIALES Y MÉTODOS

Se utilizaron 1,090 datos recolectados en tres granjas con características similares de sistema de producción durante los años 2013 y 2014. Las granjas evaluadas se encuentran ubicadas en el corregimiento de Mariangola a 10° 10’ 53.3” de latitud norte y 73° 35’ 45.6” de longitud oeste, en el municipio de Valledupar en la microrregión Valle del César del departamento del César, República de Colombia, región Caribe. La zona presenta una temperatura promedio anual de 28.4°C, humedad relativa que oscila entre 56 y 74%, precipitación anual promedio de 970 mm, con distribución bimodal de los meses de mayo a junio y de agosto a noviembre y altura sobre el nivel del mar de 100 metros. Se considera una microrregión de sucesión ecológica: bosque seco tropical, sabanas (Grajales et al., 2016).

En la granja A, el área total es de 950 hectáreas dedicadas a la ganadería bovina (carne y leche) y ganadería ovino-caprina (carne). El sistema de alimentación para los ovinos es pastoreo extensivo mixto (bovinos, ovinos y caprinos), los ovinos y caprinos pastorean de manera independiente en las áreas dedicadas a la producción bovina bajo un manejo rotacional diseñado según la temporada seca y lluviosa. Las praderas están cubiertas de gramíneas introducidas (Panicum maximum cv. Tanzania), gramíneas arvenses, arbóreas y arbustivas nativas. En la ganadería ovina el fenotipo racial es el ovino criollo de pelo Sudán.

En la granja B, el área total es de 550 hectáreas dedicadas a la ganadería bovina de hembras y machos (carne) y ganadería ovino-caprina (carne). El sistema de alimentación para los ovinos es también el pastoreo extensivo mixto (bovinos, ovinos y caprinos), los ovinos y caprinos pastorean de manera independiente en las áreas dedicadas a la producción bovina bajo un manejo rotacional de acuerdo a la temporada seca y lluviosa. Las praderas están cubiertas de gramínea nativa (Bothriochloa pertusa), arvenses, arbóreas y arbustivas nativas, observándose baja oferta forrajera aparentemente por la calidad de sus suelos y menor incidencia de precipitaciones. En la ganadería ovina el fenotipo racial es el ovino criollo de pelo Sudán en un 21%, ovinos de la raza Blackbelly en un 33% y cruzamientos de hembras criollas de pelo Sudán con machos de la raza Dorper y BlackBelly en un 46%.

En la granja C, el área total es de 550 hectáreas dedicadas al cultivo de palma de aceite bajo sistema de riego por aspersión, ganadería bovina de engorde (carne) y ganadería ovina (carne). El ganado ovino pastorea los corredores del cultivo de palma para el control de arvenses, alcanzando a consumir gramíneas nativas (pastoreo conducido); y se alterna pastoreando con los bovinos (pastoreo mixto) en praderas cubiertas de gramínea introducida (Panicum maximum cv. Tanzania), gramíneas, arvenses, arbóreas y arbustivas nativas bajo manejo rotacional. En la ganadería ovina el fenotipo racial es el ovino criollo de pelo Sudán en un 38% y cruzamientos de hembras criollas de pelo Sudán con machos de la raza Dorper y Kathadin en un 62%.

En las tres granjas evaluadas los corderos son retenidos en el corral de manera permanente durante los primeros 10 a 15 días de nacidos, permitiendo que la oveja salga a pastoreo durante el día y regrese en el momento que desee. El manejo reproductivo se realiza en temporadas de montas y de partos (cinco grupos de animales divididos en cinco temporadas de monta durante el año), adaptado del sistema STAR (Lewis et al., 1996) sin la clasificación por lotes. La proporción machos:hembra es de 1:33 a 1:35 y el producto de venta es el cordero (hembras y machos) de 30 a 35 kilogramos de peso, con una edad entre ocho y diez meses. En los machos se realiza castración con elastrador entre los tres a siete días de vida. De igual manera en las tres granjas los ovinos son suplementados con sal mineralizada formulada según los minerales presentes en el suelo y con adición de coccidiostato, vitaminas, arcillas y jabones cálcicos, en una dosis de 10 gramos por animal por día.

En cada finca, en ambos años, se documentó la fecha de parto de cada oveja y se registró la información de los factores sexo y tipo de parto. Para la variable de ganancia de peso diario, se realizaron pesajes mensuales de los machos y hembras desde el nacimiento hasta los 240 días de edad (edad promedio en la que se alcanza el peso al sacrificio) utilizando una báscula de reloj.

Los datos de ganancia en peso se analizaron según un diseño completamente aleatorizado con arreglo factorial de tratamientos 3 (granja) x 2 (sexo del cordero) x 3 (tipo de parto) utilizando el paquete estadístico de SAS (2009). Se utilizó la prueba de Tukey para la separación de medias.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los valores promedio de ganancia diaria de peso (GDP) de los efectos principales se presentan en el Cuadro 1. La GDP fue similar entre las tres granjas evaluadas (117, 105 y 114 g/d para la granja A, B y C, respectivamente), lo que se explica por la similitud en animales, en prácticas de manejo y en condiciones climáticas entre localidades. En las tres granjas en conjunto, la GDP tuvo un promedio de 112 g, valor que se considera excelente para el crecimiento de corderos criados bajo

sistemas extensivos de producción y coincide con GDP de 80 a 160 g reportados para Colombia por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) relacionados con nivel tecnológico medio (Garay y Correa, 2013). Se observó también una mayor (P<0.05) GDP en hembras que en machos (115 vs. 103 g, respectivamente), resultado que coincide o difiere de estudios anteriores que evaluaron la ganancia en peso en corderos bajo condiciones extensivas. Tal como esperado, la GDP individual de corderos producto de partos sencillos (117 g) fue mayor (P<0.05) que la de corderos nacidos de partos dobles (106 g) o triples (23 g).

Otros estudios efectuados en ovinos criados en sistemas de producción tanto extensiva como intensiva con o sin suplementación proteica, energética o mineral reportaron valores de GDP similares a los de este experimento. En Venezuela se realizó un estudio con corderos pre-destete de la raza Africana Oeste criados en condiciones agroecológicas clasificadas como bosque tropical muy seco (Dickson et al., 2004). Los ovinos en el citado estudio se criaron bajo condiciones de pastoreo y fueron suplementados con una ración comercial de alimento concentrado con el 17% de proteína cruda a razón de 300 g/d y obtuvieron una GDP de 101 g/día, valor por debajo de los observados en este estudio. En ovinos de pelo raza Pelibuey de cuatro a ocho meses y de ocho a 12 meses de edad y alimentados en sistemas semi-intensivos con dietas con una proporción de forraje a concentrado de 40:60, se reportaron GDP de 104 y 112 g/d, respectivamente (Fonseca, 2003).

En otro estudio, también con ovinos Pelibuey pero criados bajo condiciones intensivas, se observó efecto de sexo y el tipo de parto sobre la GDP de corderos (Macedo y Arredondo, 2008). En el citado estudio la GDP de corderos de partos sencillos, dobles y triples fue de 117, 106 y 99 gramos, respectivamente, resultados similares a los reportados en este estudio. Rastogi (2001) también reportó mayores GDP en corderos de la raza Black Belly nacidos de partos sencillos versus la de aquellos producto de partos dobles y triples.

El peso al nacimiento de animales de partos sencillos es mayor que en crías de partos múltiples (dobles o triples) ya que durante la gestación no tiene ninguna competencia por nutrientes y espacio en el útero de su madre (Macedo y Arredondo, 2008). Sin embargo, el peso total en conjunto de las crías favorece aquellos animales producto de partos múltiples.

En otra investigación (González-Garduño et al., 2002), los promedios de GDP de la etapa predestete y posdestete en corderos Blackbelly se encuentran dentro de los valores que se reportan en este estudio para las tres granjas. En ese estudio anterior se reportaron GDP de 88 g para hembras, 100 g para machos, 97 g para partos sencillos y 93 g para partos dobles.

En el presente estudio, la GDP en las hembras fue mayor (P<0.05) que en los machos en dos de las tres fincas evaluadas (Figura 1). Estos resultados difieren de los reportados en ovinos Pelibuey criados en el clima cálido húmedo mexicano, donde las ganancias pre-destete en machos fue mayor que en hembras (104 vs. 90 g) (González-Garduño et al., 2010). En otro estudio con corderos de la raza Pelibuey (Hinojosa-Cuellar et al., 2012) también se observó que el peso al nacimiento y al destete y la GDP pueden estar influenciados por el sexo de la cría. En el último estudio la GDP fue mayor en hembras que en machos (200 vs. 100 g, respectivamente). En ovinos tipo West África, Persa Cabeza Negra, Blackbelly y Bergamasca, en pastoreo y suplementados eventualmente con pasto de corte, caña de azúcar y la leguminosa Leucaena leucochephala, se observó GDP post-destete de 104.8 g para machos y de 93.9 g para hembras.

La Figura 2 muestra los valores de GDP de la interacción sexo y tipo de parto. La GDP fue similar en animales nacidos de partos senci-llos. En hembras nacidas de partos dobles la GDP fue mayor (P<0.05) que en machos, sin embargo, lo contrario se observó en partos triples, donde la GDP fue 32 g mayor (P<0.05) en machos que en hembras. Este tipo de comportamiento en GDP entre sexos como respuesta al parto podría estar relacionado a muchos factores no evaluados en este experimento, como el índice de condición corporal de las ovejas, su alimentación durante el último tercio de la gestación, su capacidad de producción de calostro y leche y su instinto materno. Estos factores han sido asociados al peso al nacer de corderos nacidos de ovejas criadas en sistemas de producción extensivos (Martin et al., 2004).

En la Figura 3 se puede observar la interacción entre granja y el tipo de parto sobre la GDP de corderos tipo Sudán. Excepto en la granja

B, y tal como esperado, la GDP de los corderos nacidos de partos sencillos fue mayor (P<0.05) que en aquellos nacidos de partos gemelares o triples. La diferencia en ganancia en peso entre partos sencillos y múltiples fue de 8 (doble) y 28 (triple) g/d en la granja A y de 13 (doble) y 27 (triple) g/d en la granja C. Sin embargo, un comportamiento atípico se observó en la granja B, donde la GDP de animales nacidos de partos triples fue 18 g mayor (P<0.05) que en aquellos de partos dobles y 19 g mayor que en animales nacidos de partos sencillos. En estudios relacionados, Carrillo y Segura (1993) reportaron GDP de 85 gramos para partos sencillos, 74 gramos para dobles y 72 gramos para partos múltiples en ovinos de raza Blackbelly y Pelibuey en México. En general, en este experimento los valores medios de GDP encontrados corresponden a los observados por otros autores en ovinos de pelo, donde los ovinos hembras y machos producto de nacimientos múltiples tienen una GDP individual menor que la de los nacidos de partos sencillos.

CONCLUSIONES

Dado el sistema de crianza y las condiciones climáticas prevalecientes, la GDP de ovinos de pelo tipo Sudán en la región del Caribe de Colombia puede considerarse como buena (>75 g). Se observó consistencia en los resultados obtenidos entre las fincas evaluadas y se observó efecto del sexo de la cría y el tipo de parto sobre la GDP. Los resultados demuestran que este tipo de ovino representa una alternativa para sistemas de producción extensivos en regiones tropicales.

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Sistema de Clasificación en Pie de Corderos Para Abasto

Esmeralda Desdémona Martínez. Egresada del Programa de Posgrado de la Facultad de Zootecnia y Ecología. Universidad Autónoma de Chihuahua México.
e-mail: desdemona_esme@yahoo.com.mx

Introducción

La valoración en pie por tanteo y medidas morfométricas determina la condición corporal de los corderos para abasto y está asociado al rendimiento en canal, cortes comerciales y rendimiento de productos procesados (barbacoa, mixiote, birria y cordero al ataúd). El sistema de clasificación de los animales en pie logra proveer animales más uniformes al mercado, permite un lenguaje comercial en toda la cadena productiva, facilita el mercadeo y las transacciones de los corderos, indicando con precisión las diferentes categorías por clase y calidad, con sus respectivos precios, que permite incentivar a los productores. El consumidor puede elegir en función de sus gustos particulares o de la disponibilidad de recursos económicos que posee. El sistema de clasificación en pie permite desarrollar una mejor comercialización y asegura una oferta continua.

La evaluación de la condición corporal es una técnica que determina en forma indirecta el estado nutricional del animal y permite realizar correcciones en el manejo para incrementar la eficiencia productiva de los animales según su estado fisiológico estimado a través de medidas morfométricas y tanteo en pie de los corderos. Para producir canales de calidad, es necesario que los productores cuenten con la información suficiente que les permita seleccionar a los animales que sacrifican tradicionalmente o los que envían a las plantas procesadoras de carne, con un peso vivo y con un grado de terminación aceptable. Por lo antes citado, el objetivo del presente artículo es establecer los factores que determinan la condición corporal y la clasificación en pie de los corderos para abasto.

Consideraciones de la Clasificación en Pie de Corderos. En la clasificación de animales vivos se debe considerar la raza, edad, peso vivo, condición corporal y conformación (figura 1). Osorio et al. (2005) en un estudio analizaron la relación entre la evaluación in vivo (condición corporal, conformación, peso y longitud corporal) y de la canal (estado de engrasamiento y peso); mostraron una alta correlación entre la condición corporal y el estado de engrasamiento, concluyendo que la condición corporal del cordero es un buen indicativo del estado de engrasamiento de la canal. Estos sistemas se iniciaron en Nueva Zelanda y Australia por cooperativas agropecuarias que integran a un gran número de miembros y que ahora son los exportadores (55%) principales a países asiáticos y Estados Unidos (Miko, 2018). Chile no es la excepción ya que tiene reportados trabajos relevantes de investigación sobre sistemas de clasificación y tipificación de corderos en pie, como propuesta estratégica de diferenciación, desarrollo y encadenamiento productivo (FUNDACIONCHILE, 2011).

Cuadro de texto:

Figura 1. Corderos de la raza Dorper y Katahdin evaluados en pie y listos para la venta.

Medidas Morfométricas en el Animal Vivo

Las medidas del cuerpo en el animal vivo son criterios muy importantes en trabajos de investigación y en la práctica con los productores, ya que estos tienen una alta correlación con la composición del cuerpo y la canal (Silva et al., 2005). Estas medidas pueden ser lineales o circunferenciales y se realizan con diferentes instrumentos como cintas métricas flexibles o calibradores vernier. Las medidas de circunferencias se hacen con cintas flexibles; Las medidas lineales reflejan el largo de los huesos del animal y generalmente son tomadas con calibradores vernier. Todos estos indicadores, se miden en secuencia sobre ciertos periodos de tiempo, conforme va cambiando la composición del cuerpo. Los indicadores son usados como predictores del peso vivo y la composición de la canal (Lawrence y Fowler,  2002).

Fisher (1974), clasificó las medidas en vivo en tres categorías de acuerdo a la estructura anatómica:

            a) Para estimar la medida del esqueleto o estructura ósea.

            b) Para estimar la proporción de masa muscular.

            c) Para estimar la proporción de hueso, masa muscular y grasa.

            Esta clasificación se realizó con el objetivo de estimar la estructura del esqueleto, asociado a la proporción de músculo y grasa. Las estimaciones ayudan a conocer la estructura de los ovinos y la composición anatómica de los hombros, profundidad del lomo y de la pierna. Por ejemplo, en el animal vivo las medidas referenciales de la profundidad sacro coccígea a la articulación de la epífisis de la rótula ayudan a conocer la estructura de la parte distal del animal. Las estimaciones para el tejido graso son menos exactas y dan ventaja a la estructura del esqueleto y masa muscular.

            En el cuadro 1 y en las figuras 2 y 3, se presentan las medidas en vivo (establecidas por Fisher, 1974) de acuerdo con la estructura anatómica, asociadas a la proporción de músculo y grasa en corderos.

Cuadro 1. Medidas en vivo de acuerdo a la estructura anatómica, asociadas a la proporción de músculo y grasa en corderos. 

Tipo de medida            Descripción de medidas
Estimación de la estructura esqueléticaCircunferencia de la caña (fig. 1.7-1) Tubérculo coccígeo al tubérculo del isquion  Articulación sacro-coccígea a la rótula
Estimación de músculoCircunferencia de las patas traseras (fig.1.7-2) Longitud a nivel de la rótula (fig.1.7-3)
Hueso, músculo y grasaPerímetro torácico (fig.1.7-4) Profundidad de los hombros (fig.1.8) Articulación sacro-coccígea a la rótula

FUENTE: Fisher, 1974.

Figura 2. Medidas en vivo con base en la estructura anatómica, asociadas a masa muscular y grasa.1. Circunferencia de la caña; 2. Circunferencia de las patas traseras sobre el tarsusmetatarsus; 3. Longitud a nivel de la rótula; 4. Perímetro torácico (Fisher 1974).

Figura 3. Medidas en vivo con base en la estructura anatómica, asociadas a masa muscular y grasa. Profundidad de los hombros (Fisher 1974).

Lawrence y Fowler (2002) presentaron la descripción de las medidas corporales que se toman en corderos vivos que se utilizan como predictores del peso vivo y la composición de la canal, estas descripciones se presentan en el cuadro 2 y en las figuras 4 y 5. Ellos mencionaron que la exactitud de cada medida depende de varios factores como:

a) La correcta identificación y localización de los puntos anatómicos de referencia en las medidas lineales.

  • Distorsión anatómica y mala posición o postura de los animales puede cambiar la forma del músculo.
  • El error que puede ocurrir al tomar la medida con el material no indicado. Las medidas lineales se hacen mejor con calibradores vernier, mientras que las medidas sobre superficies cóncavas se hacen con cintas flexibles o con compás de madera y puntas metálicas.

 Así pues, la exactitud de algunas medidas que se presentan en las figuras 2,3, 4 y 5 depende de si éstas, reflejan únicamente la mesura del esqueleto, o si es un reflejo del desarrollo de la masa muscular o el tejido graso. Para desarrollar los métodos antes mencionados se deben de considerar las características genéticas de los animales.

Cuadro 2. Medidas corporales en corderos para predecir el peso vivo y la composición de la canal.

NúmeroMedidaDescripciónMaterial a usar
1Circunferencia de la cañaCircunferencia arriba del metacarpo o hueso de la caña.Cinta flexible
2Altura a la cruzAltura vertical del punto escapular al suelo.Cinta rígida
3Anchura de los hombrosDistancia horizontal medida por atrás de los hombrosCalibrador Vernier
4Circunferencia a nivel del corazón.Circunferencia a nivel del corazón Cinta flexible
5Circunferencia de la parte posteriorCircunferencia a nivel de la babillaCinta flexible
6Anchura de las costillasDistancia entre los puntos de los dos lados del animal a nivel de la 12a. y 13a. costilla pasando por el tubérculo coccígeo.Vernier de pinzas
7Anchura de la panzaDistancia horizontal, a nivel de la panza.Calibrador Vernier
8+9Largo del lomoLargo del lomo iniciando a nivel de la 12a. y 13a. costilla hasta el tubérculo coccígeo.Calibrador Vernier
10Profundidad de la rótula a la base de la cola.Distancia inclinada del punto anterior de la rótula hasta la primera vértebra coccígea.Cinta flexible
11Circunferencia de la pierna traseraMedida circunferencial a nivel del músculo Gastrocnemius que se origina en el extremo inferior de su hueso del muslo (fémur) y su tendón.Cinta flexible
12Largo de la faja de la pelvisDistancia entre el punto ventral del tubérculo coccígeo faja y la tuberosidad ventral del tubérculo del isquionCalibrador Vernier
13Profundidad de la rótulaDistancia entre la rótula y la media línea dorsal.Cinta flexible
14Longitud de la piernaDistancia horizontal del punto anterior de la rótula a la media línea de la parte posteriorCinta flexible
15Anchura de la caderaDistancia entre los puntos tubérculos coccígeosCalibrador Vernier
16Longitud del cuarto traseroDistancia entre la 10ª costilla en línea horizontal hasta el tubérculo del isquionCinta flexible
17Longitud corporalDistancia entre las cruces y el tronco de la colaCinta flexible

FUENTE: Lawrence y Fowler, 2002.

Figura 4. Las medidas lineales y circunferenciales (morfométricas) tomadas en el animal vivo son usadas como predictores del peso vivo, la composición de la canal y el grado de rendimiento (Lawrence y Fowler, 2002).

Figura 5. Las medidas lineales y circunferenciales tomadas en el animal vivo son usadas como predictores del peso vivo, peso de la canal, composición de la canal y grado de rendimiento (Lawrence y Fowler, 2002).

Éstos son explicados en términos de coeficientes de correlación. Altas correlaciones son obtenidas en muestras heterogéneas y con una gran cantidad de animales evaluados. A continuación, se presentan los resultados de trabajo de las medidas corporales de corderos de los fenotipos Katahdin, Dorper, Blackbelly y Pelibuey previos al sacrificio no mayores de 6 meses (tabla 1) (Martínez et al., 2009a).

La circunferencia de la caña, no difirió estadísticamente entre fenotipos (P<0.05). Pero los corderos Katahdin tuvieron 0.75, 0.50 y 1.09 cm más respecto a los Dorper, Blackbelly y Pelibuey respectivamente, lo cual podríamos suponer que este fenotipo tuvo mayor densidad en las láminas epifisiarias y crecimiento de los sesamoides. El desarrollo de los huesos contiguos a los sesamoides longitud de la pierna a nivel del fémur y crecimiento de las primeras costillas intercostales y espaldas. El perímetro del tórax en los Blackbelly fue mayor en 1.67, 3.83 y 4.0 cm, respecto a los Katahdin, Pelibuey y Dorper respectivamente.

 Los Dorper; 77.75 y Blackbelly; 76.50 cm tuvieron mayor longitud de los huesos perpendiculares a la vértebra torácica y lumbares (longitud de la canal) (P ≤ 0.05), que los Katahdin; 72.66 cm y Pelibuey; 72.67 cm, consecuentemente los primeros tuvieron mayor crecimiento de los músculos longisimus dorsi, psoas minor, longisimus lumborum, iliopsoas, en la estructura esquelética, largo y probablemente rendimiento de los cortes al detalle. Característica que podría ser considerada en programas de mejoramiento genético para optimizar la producción en los grados de rendimiento en los ovinos. Cabe señalar que los Blackbelly en promedio tuvieron 2.91 kg menos de peso vivo, en comparación a los Katahdin y 3.03 kg respecto a los Dorper.

Referente al perímetro del tórax, Azeredo et al. (2006) reportaron en corderos Corriedale menores valores que el presente trabajo y tendieron a disminuir a diferente edad; 120 días (70.61 cm), 210 días (69.78 cm) y 360 días (67.41 cm) y con un peso vivo de 22.15, 25.49 y 26.34 kg, respectivamente.

En este sentido, Osorio y Moreira (2006) reportaron que las razas Merino Ideal, Corriedale, Romney Marsh y Texel en un rango de peso vivo 25 a 29 kg tuvieron un perímetro de tórax de 61.8 cm, 63.9 cm, 65.1 cm y Texel 73.49 cm. Las razas de lana fueron más precoces en la maduración de su estructura esquelética y depositaron grasa a temprana edad en comparación a los corderos de pelo.

Tabla 1. Medidas corporales de corderos de diferente fenotipo previos al sacrificio.

 Katahdin (n=5)Dorper (n=8)Blackbelly (n=5)Pelibuey (n=5)
PV (kg)48.16a ± 0.745.13a ± 1.245.25a ± 0.746.50a ± 2.36
PCC (kg)24.20a ± 0.423.35a ± 0.322.95a ± 1.023.41a ± 0.6
CC (cm)11.25a ± 0.210.50a ± 0.210.75a ± 0.610.16a ± 0.4
LPNF (cm)41.00a ± 1.040.50a ± 1.1  43.75a ± 1.440.66a ± 0.3
CPT (cm)57.83a ± 0.960.00a ± 1.960.50a ± 2.6  56.00a ± 1.5  
PT (cm)86.33ab ± 1.0  84.00a ± 1.0  88.00b ± 1.2  84.17a ± 2.4     
LC (cm)72.66a ± 0.4 77.75b ± 2.976.50b ± 0.572.67a ± 1.4
APA (cm)71.50a ± 2.3  73.25a ± 1.8     71.25a ± 2.6      70.00a ± 3.4      
APP (cm)70.17a ± 1.2  72.50a ± 1.1  70.50a ± 0.566.67b ± 1.7  
COMPCV (kg/cm)0.66b ± 0.02 0.58a ± 0.020.59a ± 0.06 0.64b ± 0.06

PV; Peso Vivo. PCC; Peso de la Canal Caliente. CC; Circunferencia del hueso de la Caña. LPNF; Longitud de la pierna a nivel del fémur. CPT; Circunferencia de la Pierna Trasera a Nivel de la Rótula. Perímetro del Tórax a nivel del rack francés; PT. Longitud corporal; LC. Altura de la Pierna Anterior; APA. Altura de la Pierna Posterior; APP. Compacidad Corporal en Vivo; COMPCV.

a, b  Medias en el mismo renglón, pero con diferentes letras en superíndice son estadísticamente diferentes (P≤ 0.05).

Burke y Apple (2007) reportaron que la madurez en la estructura esquelética de los corderos de lana (Suffolk) fue más temprana que los corderos de pelo, tales como Dorper, Katahdin y Saint Croix, basado en los grados de calidad establecidos por USDA (1992). Por su parte, Osorio y Moreira (2006) en corderos de lana reportaron valores superiores en la longitud de la pierna posterior en corderos Merino 48.3 cm, Ideal 47.3 cm, Corriedale 46.9 cm, Romanov Marsh 48.1 cm y Texel 50.7 cm, pero con menor peso vivo (28 a 32 kg).

Referente a la longitud corporal, altura de la pierna anterior y altura de la pierna posterior, los Dorper presentaron mayores valores (P<0.05) 76.50, 73.25 y 72.50 cm respectivamente, pero con menor peso vivo y peso de la canal caliente (45.13 kg y 23.35), atribuido a la estrecha relación en las medidas lineales sobre los músculos en las regiones anatómicas de los huesos distales, caudales y dorsales, ya que durante esta etapa el crecimiento de los condrocitos se incrementan constantemente en la formación de nuevas matrices, formadas a partir de fibras colágenas en una sustancia de proteoglicano o cartílago hialino, que se diferencian con la edad del animal. Referente al desarrollo muscular Young et al. (2005) mencionaron que los genotipos de corderos que presentaron hipertrofia muscular durante el crecimiento posnatal estuvieron asociados con el alelo mutante del locus CLPG (callipige) heterocigoto (mutación en dos diferentes genes) ocurrido durante la primera etapa del desarrollo embrionario.

Los Pelibuey presentaron menor circunferencia del hueso de la caña, longitud de la pierna a nivel del fémur, circunferencia de la pierna trasera a nivel de la rótula, altura de la pierna anterior y posterior, reflejo de un desarrollo estructural más temprano en los Katahdin y Dorper. Fundado en que los corderos Pelibuey son de porte mediano y el desarrollo de los huesos había alcanzado un parcial desarrollo y las fibras musculares un total desarrollo. Característica que se reflejó en mayores valores de compacidad corporal (macicez) (0.66 kg/cm), seguidos de los Katahdin (0.66 kg/cm) y difirieron (P ≤ 0.05) de los Blackbelly y Dorper (0.58 kg/cm) y (0.59 kg/cm) respectivamente, atribuido a la importante relación miogenética de los encastes en la maduración de los diferentes tipos de fibras musculares. Así corderos de la raza Corriedale alimentados en un sistema extensivo en pastos nativos de una región subtropical y con edades de 120, 210 y 360 días Azeredo et al. (2006), reportaron menores índices de compacidad que el presente trabajo y tendieron a incrementarse con la edad 120 (0.40 kg/cm), 210 (0.46 kg/cm) y 360 (0.50 kg/cm).

 En merino australiano, cruzas de ll de France x merino australiano, Rui de Castro et al. (2006) reportaron menores índices de compacidad que los Corriedale y al presente trabajo. Tendieron a incrementare con la edad; 197 días (0.32 kg/cm) y 239 días (0.35 kg/cm). Sin embargo, Marshall et al. (2002), en corderos Pelibuey reportaron que los índices de compacidad (macicez) se incrementaron hasta un peso vivo de 30 kg. Posteriormente disminuyeron; 25.5 kg (46 kg/cm); 27.3 kg (49.5 kg/cm); 30 kg (53.5 kg/cm); 34.5 (48.75 kg/cm). Osorio et al. (2005) no encontraron diferencias en los índices de compacidad de 0.51 cm y 0.52 cm entre corderos Corriedale castrados y no castrados, en cuanto a la morfología en vivo y con un peso al sacrificio de 29.5 y 30.5 kg respectivamente. En este trabajo concluimos que el perímetro del tórax, longitud de la pierna a nivel del fémur y longitud de la canal tuvieron mayor importancia sobre en la estructura corporal de los corderos en pie previos al sacrificio.

 En el trabajo de investigación, también se especificaron las correlaciones entre medidas corporales. Hubo una correlación significativa de 0.70 (P=0.013) entre la longitud de la pierna a nivel del fémur y altura de la pierna posterior (Gráfica 1) (Martínez et al. 2009b). Berg y Butterfield (1979) reportaron una relación lineal entre la longitud del hueso del fémur y la tibia, en una serie de disecciones en ganado vacuno llevadas a cabo por Butterfield (sin publicar). Por otro lado, la altura de la pierna posterior y altura de la pierna anterior tuvieron un coeficiente de correlación de r= 0.63 (P≤0.008). El perímetro del tórax y el peso vivo tuvieron una correlación de (r= 0.52; P= 0.016) durante la fase final de desarrollo de los corderos, porque llegó un momento en que la relación fue menos lineal, con referencia a la proporción músculo: estructura ósea y la deposición de grasa fue más evidente sobre los músculos. Dzib et al. (2005) reportaron una correlación alta entre el peso vivo y el perímetro torácico (machos r=0.77), (hembras r=0.82) en ovinos que se crían en rebaños comerciales en Campeche, diferencia probablemente atribuida a los fenotipos del presente trabajo. Romualdo (2002) reportaron una correlación de 0.83 entre las variables antes mencionadas en ovinos Pelibuey en Yucatán. 

La altura de la pierna posterior y longitud corporal tuvieron un coeficiente de correlación moderado 0.43. Estas mediciones pueden ayudar en las pruebas de progenie en la selección de animales para pie de cría y en la planeación a corto plazo de programas de cruzas terminales (F1). Dzid et al. (2005); Ortiz (2005) concluyeron que existe una importante variabilidad morfo estructural en ovinos Blackbelly, momento que puede ser oportuno para la selección con propósitos de mejoramiento genético para la aptitud cárnica.

            Rota et al. (2002) reportaron que un aumento del peso vivo lleva implícito un aumento en la proporción de la costilla (R2=0.85), cuello (R2=0.70) y pierna (R2=0.91) y una disminución de la paleta.

            En este trabajo se concluyó que las medidas relevantes en el crecimiento y desarrollo de la estructura esquelética de los corderos fueron la longitud corporal y el perímetro del tórax. 

Cuadro de texto:
Cuadro de texto:
Cuadro de texto:
Cuadro de texto:

Gráfica 1. Relación lineal entre la altura de la pierna posterior (APP) y longitud de la pierna a nivel del fémur (LPNF); altura de la pierna anterior (APA) y altura de la pierna posterior (APP); peso vivo (PV) y perímetro del tórax (PT); APP y longitud corporal (LC) en su logaritmo natural (log 10) de corderos de pelo de diferente fenotipo.

Conclusiones

La dispersión isogónica de los valores observados entre de la longitud de la pierna a nivel de la epífisis, altura de la pierna trasera, perímetro del tórax y longitud corporal se tradujo en animales de mejor condición corporal por lo que tuvieron un mayor grado de clasificación, que se traduce en mejor grado de rendimiento de cortes al detalle y productos procesados. Factores que son determinantes en la rentabilidad de las plantas procesadoras de carne en México.

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CRECIMIENTO, DESARROLLO Y MADUREZ FISIOLÓGICA EN GANADO OVINO

Esmeralda Desdémona Martínez
Egresada del Programa de Posgrado en Producción Animal.
Facultad de Zootecnia y Ecología. Universidad Autónoma de Chihuahua
e-mail: desdemona_esme@yahoo.com.mx

Introducción

En Estados Unidos tradicionalmente el peso de los corderos al momento del sacrificio es aproximadamente al 60% de su madurez fisiológica (Borton et al., 2005). Estas son características de animales de talla grande, mayor peso vivo y de menor edad al sacrificio. En México se sacrifican entre el 45 y 50% de su madurez fisiológica según alimentación, raza y sexo (Martínez, 2018). Algunas razas de borregos pueden describirse como de maduración temprana y otras de maduración tardía, a una edad cronológica dada. Los animales de una raza de maduración tardía son fisiológicamente más jóvenes de mayor talla, que los animales de una raza de maduración temprana.

La producción animal obedece del crecimiento y proceso de engrasamiento, así como del entendimiento de los cambios asociados en este proceso. La velocidad de crecimiento tiene notabilidad en la eficiencia de la producción. Los animales para producción de carne con un máximo de músculo y un mínimo de grasa debe ser el principal objetivo de los productores y la industria de la carne. Este objetivo es consistente por las preferencias de los consumidores de carne magra.

Crecimiento y Desarrollo. En la gráfica 1, se presenta la curva de crecimiento de borregos según Brody, Logistic y Richards, y se aprecia que los animales llegan a su madurez fisiológica entre 320 a 350 días aproximadamente. La diferencia en el crecimiento del cuerpo (volumen, longitud, altura, circunferencia y peso) a través del tiempo es llamada desarrollo (Swatland 1991).

Gráfica 1. Curvas de crecimiento de borrego según Brody, Logistic y Richards.

La forma en el cambio del peso vivo en corderos a través del tiempo, es medida por los cambios en las proporciones de músculo, grasa y hueso, y depende de la alimentación, control y manipulación en el consumo de alimento, promotores de crecimiento, manipulación miogenética, medio ambiente, salud y bienestar animal (Parks, 1982). Los órganos y tejidos corporales (músculo, grasa y hueso) crecen a ritmos diferentes hasta alcanzar el tamaño que dicta la expresión genética (Hammond, 1971). Está claro que cuanto más avanza el animal hacia la madurez fisiológica, menores son sus incrementos de peso vivo en cualquier intervalo de tiempo.

El aumento de peso está determinado por la ingesta de alimentos más que del tiempo, y cuando el animal se acerca a la madurez fisiológica, el aumento de peso vivo disminuye en relación con el alimento que consume. También en esta etapa de desarrollo, el cartílago epifisiario de los huesos largos se calcifica u osifica (es decir, se convierte en hueso y no se produce un aumento adicional en la longitud del hueso). La cantidad de cartílago se refleja en las vértebras torácicas y lumbares de los animales jóvenes. La madurez fisiológica de las canales se evalúa por el grado de calcificación u osificación de estas áreas. También el color y la forma de las costillas, así como el color de la carne magra, se utiliza para evaluar la madurez. En la etapa de madurez fisiológica cuando cesa el crecimiento óseo y el crecimiento muscular comienza a nivelarse, la grasa continúa aumentando y sigue depositándose durante un periodo considerable de tiempo dependiendo del nivel de energía en la alimentación del ganado.

Músculo, Grasa y Hueso. La forma de la curva para el crecimiento y desarrollo de músculo, grasa y hueso se muestra en la gráfica 2, e indica que la forma de la curva para músculo y grasa son sigmoideas. Sin embargo, el hueso tiene una madurez temprana y el punto máximo de crecimiento es aproximadamente a la edad de destete. Después no muestra aumento adicional. La flecha de lado derecho de la figura 2, muestra el punto aproximado de madurez al sacrificio de los corderos. En este punto de la curva de crecimiento las canales tendrán de 45 a 48% de carne magra, 19 a 22% de grasa y 20 a 23% de hueso, variando según características propias de los animales (cuadro 1).

Gráfica 2. Curva de crecimiento posnatal de hueso, músculo y grasa.

Cuadro 1. Porcentaje total de tejidos (carne magra, grasa y hueso) de la canal de corderos de diferentes edad, alimentación, genotipos y procedencia.

ProcedenciaGenotipoAlimentaciónEdadPeso de la canal kgCarne magra %Grasa %Hueso %
MéxicoPelibuey70% concentrado y 30% forraje9 meses22.0065.0013.0022.00
Mato Grosso del Sur de BrasilSuffolk x Santa Ines60% de heno de Cynodon y 40% de concentrado.7 meses13.5052.5614.9421.14
Santa María, Río Grande del Sur de BrasilTexelSilo de sorgo y concentrado5-6 meses1955.3222.7715.04
Reino UnidoScottish Black Face x Blue Face LaicesterPastoreo6 meses16-1855.5027.6015.50
FranciaCharollaisSemi-Intensivo4-5 meses22-2458.1924.6417.30
AlemaniaTexelSemi-Intensivo6 meses22-2462.9018.2015.80
EspañaTernasco; raza AragonesaLeche materna y pienso60-80 días10-1258.9420.1120.94
EspañaPascuales; MerinoPastoreo5-6 meses13-1858.3722.1919.44
Estados Unidos (región medio oeste)DorsetBasado en granos6-7 meses32-3458.5018.5023.00

(Cortes, 2013; Oliveira et al. 2014; Grube, 2018).

Debido a la demanda de carne magra por los consumidores, lo ideal es producir canales con alta proporción de músculo y un mínimo de grasa.

Aunque la grasa dentro de los músculos (marmoleo) es un factor importante en la determinación de los grados de calidad de las canales y tiene un gran impacto en la calidad alimenticia (terneza, jugosidad y sabor) que influyen en la decisión de compra por parte de los consumidores. 

El crecimiento y desarrollo de los corderos ocurre en una secuencia definida. Así, tenemos que después del nacimiento, la cabeza, cuello y extremidades se encuentran en mayor proporción respecto al resto del cuerpo. En esta primera etapa, el peso vivo es el resultado de la mayor proporción de la estructura esquelética, en menor grado la musculatura y grasa.

Berg y Butterfield (1979) mencionaron que en esta etapa la relación músculo: hueso puede ser tan bajo como 2:1. En la segunda etapa hay una serie de cambios en la conformación corporal (pecho, nalga y lomo) y el cordero empieza a mirarse mejor proporcionado. La tercera etapa, inicia a partir de los 90 a 100 días y varía según la raza, sexo, tipo de parto y alimentación. En esta etapa se produce un ensanchamiento general del organismo e inicia la deposición de grasa subcutánea. Después crece el lomo, las espaldas, los músculos de las extremidades y profundidad de las diferentes regiones corporales.

Madurez Fisiológica. La velocidad y composición corporal es controlado por la edad cronológica, edad fisiológica, sexo, la cantidad de energía en la ración, consumo de alimento por día, estado hormonal (fotoperiodo) y tiempo de amamantamiento (Te Pas et al., 2004). Por ejemplo, durante la etapa final de crecimiento la energía es requerida para acumular mayor cantidad de grasa, más que músculo (Lawrence y Fowler, 2002). Owen (1995) mencionó que el crecimiento es medido por los cambios en el peso vivo y la retención de nutrientes por el peso vacío del cuerpo.

Sin embargo, el valor económico productivo es medido por el peso de la canal y la calidad de la carne. El peso vivo y de la canal es mucho más alto durante la fase de finalización que durante la fase de crecimiento, porque la proporción de la canal se incrementa con la madurez del animal (véase gráfica 1) y es mayor con dietas altas en concentrado que con fibra (Boggs et al., 2006). Esto como una fracción dada de tamaño corporal a la madurez y esto no significa que el acrecentamiento de tejido adiposo como grasa intramuscular sea de maduración tardía.

Grasa intramuscular, subcutánea e intermuscular. El incremento de la grasa intramuscular, subcutánea, intermuscular y de acumulo en el tejido estriado y liso cambia de acuerdo a la fase de crecimiento de los corderos. La proporción de crecimiento de los diferentes tipos de grasa de acumulo están estrechamente relacionados. El orden de la proporción es subcutáneo, intermuscular, intramuscular y de acumulo en órganos. Variando según el ímpetu de crecimiento de los músculos por expresión genética y alimentación.

La distribución de la grasa subcutánea (sobre la canal y/o grasa dorsal), intermuscular (entre los músculos), intramuscular (marmoleo) y riñones+pélvica difiere entre los cuatro depósitos de grasa en la canal, en el ganado bovino, ovino, y cerdos como se muestra en la gráfica 3.

La grasa subcutánea en el cerdo se deposita en 70% del total de grasa en la canal, 30% y 44% en bovino y ovino. La grasa intermuscular se deposita en 42% del total de grasa en la canal de bovino, 34% y 15% en ovino y cerdo. La grasa intramuscular o de marmoleo en 15% del total de la grasa en la canal de bovino, 9% y 10% en ovinos y cerdo. La grasa de riñones y pélvica representa 13% del total de la gasa en la canal de bovinos y ovinos y 5% en canales de cerdos.

Gráfica 3. Distribución entre la grasa subcutánea, intermuscular, intramuscular y pélvica renal de canales de ganado bovino, ovino y cerdo.

Crecimiento Alométrico. Por otro lado, la cantidad de DNA y el número de núcleos en el músculo son de considerable importancia en la regulación del crecimiento muscular. Las cadenas de DNA son mayores en la etapa final de crecimiento que durante el desarrollo embrionario. Estas presentan variaciones según la raza y sexo.

Rehfeldt et al. (2004) mencionaron que el crecimiento y función muscular está estrechamente ligado al suministro de nutrientes, hormonas y factores de crecimiento. La pérdida de células musculares por factores de crecimiento, inducen una muerte programada celular (apoptosis) y esta puede ser reactivada por factores de crecimiento.

La alometría es el estudio del crecimiento inherente a los cambios en la proporción del cuerpo cuando se producen incrementos de tamaño. Berg y Butterfield (1979) mencionaron que la musculatura constituye la mayor parte de la canal. Por el temprano desarrollo de los huesos y más tardíos el de los músculos. La relación en el crecimiento isogónico e isogénico de las dos regiones anatómicas en su logaritmo natural se muestran sobre los ejes X y Y de una gráfica. La ecuación escalar en la sustitución de los datos está dada por la variable respuesta Y= a + bx.

La transformación logarítmica en la ecuación del crecimiento alométrico origina una tendencia lineal con un elevado coeficiente de determinación (Lawrenece y Fowler 2002). El crecimiento postnatal del músculo esquelético ocurre primeramente por hipertrofia de la célula muscular y muestra un aumento en el contenido de DNA (Te Pas et al., 2004).

Rehfeldt et al., (2004), mencionaron que los animales con gran cantidad de fibras en el músculo de moderada medida producen una alta cantidad y calidad de carne. Durante la miogénesis en la magnitud de la división celular del músculo (karyokinesis) determina el número de fibras formadas. La hipertrofia del músculo postnatal está inversamente correlacionada con el total de fibras musculares dentro de un músculo (Rehfeldt et al., 2000). La velocidad en el crecimiento de una fibra muscular es baja cuando hay un alto número de fibras y mayor, cuando hay poco número de fibras.

Conclusiones

Es importante conocer los parámetros de crecimiento, desarrollo y madurez fisiológica del ganado ovino que se va a introducir en las unidades de producción, porque se reflejará en la proporción de músculo, grasa y hueso de las canales de los corderos para el abasto y tendrá gran repercusión en la aceptabilidad del producto durante la comercialización.

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Factores Favorables y desfavorables al desarrollo de los pequeños rumiantes

  1. ADAPTABILIDAD A DIFERENTES CONDICIONES AMBIENTALES

Los ovinos y caprinos, tienen un amplio rango de adaptación, presentando buenos desempeños productivos bajo condiciones climáticas favorables y extremas (arbiza, 1986; devendra, 2006).

Estas especies, se encuentran con Frecuencia en zonas con limitantes climáticas (zonas áridas y secas de baja pluviosidad, zonas bastantes húmedas y de alta altitud), terrenos escabrosos (altas pendientes y zonas montañosas) y zonas de escaza vegetación.

Basando su capacidad adaptativa, en su habilidad para utilizar fuentes ambientales levemente controladas por el ser humano y su amplio rango de termoneutralidad.

Los ovinos y caprinos, seleccionan eficientemente las partes más nutritivas de la vegetación herbácea y arbustiva, presentando un menor requerimiento de agua, debido a su habilidad para concentrar y reducir el volumen de orina, evaporación de heces y reducción de pérdidas de agua por evaporación (knights and garcía, 1997), lo que se refleja en una mayor digestibilidad de alimentos groseros ricos en fibra (flamant et al., 1982).

2 – CONSUMO DE GRAN CANTIDAD Y DIVERSIDAD DE ALIMENTOS

Los ovinos y caprinos, presentan una dieta muy variada, que les permite consumir y digerir tanto pasturas como semillas, matorrales, zarzas espinosas, vegetación arbustiva y forrajes toscos de baja digestibilidad.  así mismo, estos rumiantes presentan tolerancia a la ingestión de aguas salinas y factores anti nutricionales como los taninos, presentando una alta eficiencia para convertir fibra y alimentos lignificados.

 Gracias a su fisiología digestiva que comprende mejores hábitos de rumia (en el caso de la cabra rumia por más tiempo y posee una alta retención de los alimentos en tracto gastrointestinal) y a su micro flora ruminal rica en bacterias celulíticas.

La estrategia alimenticia de estas especies, incluye el ramoneo (arbiza, 1986), donde malecheck & provenza (1981), muestran que el 60% del promedio de la dieta de las cabras proviene de plantas arbustivas y leñosas.

Por otra parte, se observa que ambas especies responden muy bien a la suplementación, encontrando reportes de campo en países en desarrollo.

Durante la época seca (disponibilidad de forrajes de baja calidad y arvenses) que utilizan nitrógeno no proteico (urea), en combinación con otros suplementos alimenticios.

Observándose mejores desempeños en las ganancias diarias de peso de corderos y en la producción de leche por lactancia en cabras (obst et al., 1982; devendra, 1980; galina et al., 2000; haenlein and abdellafit, 2004).

3 – CAPACIDAD PARA PRODUCIR ALIMENTOS EN ZONAS INHÓSPITAS

Gracias a sus hábitos alimenticios y su adaptabilidad a climas y hábitats generalmente desfavorables para otras especies, los ovinos y caprinos tienen la capacidad de producir alimentos en zonas inhóspitas por periodos prolongados de tiempo, aportando fuentes de proteína animal para el autoconsumo en sistemas de economía familiar.

 De igual forma es importante en estas zonas la producción de lana y pelo para manufactura de ropa y cuerdas utilizadas en el transporte de productos (iñiguez, 2004).

4 – RESTAURADORAS DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO

Los ovinos y caprinos, son utilizados para el control de arvenses, gracias a la capacidad que tienen para consumir y digerir este tipo de materiales.

En áfrica, las cabras han sido utilizadas para limpiar zonas de matorrales, acción que permite el paso de la luz, contribuyendo al desarrollo de algunas gramíneas y a la mejora de las condiciones del suelo.

Así mismo, en diversas partes del sur este asiático, integraciones ovinos- caprinos-cultivos (coco o palma de aceite) han sido asociadas con reducidos costos en el control de crecimiento de arvenses y un incremento en la fertilidad del suelo, vía aporte de heces y orina (o`reagan and turner, 1993; pcarrd, 1994; devendra, 2004; devendra, 2006).

5 – VENTAJAS ECONÓMICAS Y DE RENTABILIDAD

Las ventajas económicas de la cría de pequeños rumiantes, se derivan de sus buenos rendimientos productivos, con bajos costos de inversión en       alimentación (convierten recursos de bajo valor como residuos de cosecha y forrajes groseros en carne, leche y pieles), adquisición y alojamiento de los animales (johnson et al., 1986).

En un estudio realizado por ismaili (1983) citado por johnson et al., (1986), en marruecos, se reporta que la venta de corderos, genera mejores ingresos, en comparación con los ingresos obtenidos por el cultivo de trigo u otros cultivos combinados.

 así mismo los productos provenientes de ambas especies, gozan de una alta preferencia de consumo en varias regiones del mundo lo cual es expresado a través de sus altos precios en el mercado (teufel et al., 1998).

6             – VENTAJAS DERIVADAS DE LOS HÁBITOS DE LAS ESPECIES

Para potencializar el rol productivo de estas especies, es importante conocer y entender aquellas características que las particularizan. A continuación, se describen las características reportadas por devendra (1980):

6.1 Tamaño pequeño:

El menor tamaño de estas especies ruminates, cobra importancia a nivel económico, ya que representa una baja inversión en el sistema productivo.

Esta condición fisiológica, facilita el manejo de estas especies, ya que ocupan poco espacio y permite que los animales alcancen el peso ideal requerido para su comercialización en menor tiempo.

6.2 Eficiencia digestiva:

Los pequeños rumiantes, tienen la capacidad de convertir alimentos groseros, en productos de alto valor nutritivo para el ser humano, así mismo se observa que en pequeñas extensiones de tierra y con un bajo nivel alimenticio las ovejas y cabras sobreviven mejor, en comparación con otras especies rumiantes.

6.3 Eficiencia reproductiva:

Presentan alta eficiencia reproductiva, reflejada en sus altas tasas de fertilidad, natalidad, partos gemelares, temprana edad a la primera monta y corto intervalo generacional.

Resistencia a enfermedades: se ha reportado tanto en ovejas como en cabras resistencia a enfermedades infecciosas generadas por helmintos y tripanosomas.

FACTORES ADVERSOS PARA EL DESARROLLO DEL SECTOR OVINO -CAPRINO

Existen diversos factores de orden histórico, social, tecnológico y cultural que son desfavorables para la potencialización de los sistemas de producción de ovinos y caprinos a nivel mundial (arbiza, 1986).

En primera instancia, debido al establecimiento desarrollo y crecimiento  de   sistemas   agrícolas   y sistemas especializados para producción de leche bovina en zonas que presentan suelos fértiles, ocurrió un desplazamiento paulatino a los sistemas de producción de pequeños rumiantes y en especial a las cabras, hacia zonas marginales caracterizados por ambientes secos y áridos ubicados principalmente en áreas tropicales (flamant et al., 1982).

 Debido a la ubicación geográfica que adoptaron los pequeños rumiantes, los sistemas productivos fueron adoptados en su gran mayoría por poblaciones       marginales, caracterizándose por tener grandes limitantes en infraestructura, equipos, experiencia en el manejo animal y asistencia técnica.

Dicha carencia de asistencia técnica es debida en gran parte, a los bajos ingresos que perciben este tipo de productores (sahlu and goetsch, 2005; Alexandre and mandonnet, 2005).

 Por otra parte, algunos productores, presentan un conocimiento limitado acerca de los hábitos y características de estas especies, presentando marcadas deficiencias en cuanto a la implementación de sistemas de alimentación y manejo reproductivo y sanitario.

De igual forma se observa un abandono e inapropiado uso efectivo de los recursos genéticos. Este inadecuado entendimiento de los sistemas de producción, conlleva a deprimir su visión holística, obteniendo como resultado un bajo potencial productivo (devendra, 1980).

 Otra de las  causas  que ha limitado el desarrollo (en particular de los caprinos), es que debido a  su ubicación e influencia en ambientes ecológicamente sensibles (con un inadecuado  control  por  parte  de los productores), han sido responsabilizadas de algunos de los procesos de desertificación de estas zonas.

 Es importante resaltar que los procesos de erosión no son responsabilidad de los animales, sino de un manejo inadecuado por parte de los productores, permitiendo escenarios de sobrepastoreo (flamant et al., 1982¸ arbiza, 1986).

El desarrollo tecnológico de los sistemas de producción ovinos y caprinos, es limitado debido a una insuficiente base de conocimiento producto de una pobre investigación en el sector.

Esto puede ser explicado por la ubicación de la mayoría de estos pequeños rumiantes en países menos desarrollados, donde los recursos destinados a la investigación y desarrollo de este renglón pecuario, son escasos (devendra, 2006). a nivel económico, se observa que el sector ovino-caprino, en la mayoría de zonas del mundo, no es un sector organizado, caracterizándose por una ausencia del control de su producción, pobre organización del mercado, carencia de apoyo gubernamental y de acceso al crédito (devendra, 1980; arbiza, 1986).

Factores que influyen en la finalización de corderos para abasto

Esmeralda Desdémona Martínez. Egresada del Programa de Posgrado de la Facultad de Zootecnia y Ecología. Universidad Autónoma de Chihuahua México.
e-mail: desdemona_esme@yahoo.com.mx

La finalización de corderos para abasto es una etapa fundamental en todo sistema de producción ovina y determina en gran medida la rentabilidad de la explotación. La finalización es el período de alimentación en el que se busca obtener en el menor tiempo posible un cordero finalizado listo para el consumo ya sea de forma extensiva, semi-intensiva o intensiva. Todo ovinocultor debe darle la debida importancia a esta etapa ya que en ella se deben recuperar a través del cordero, los costos de producción del rebaño.  Sin embargo, la eficiencia productiva de la finalización de los corderos, depende del sistema productivo, raza, edad, sexo, porque influyen considerablemente en el crecimiento de los tejidos tales como; músculo, grasa y hueso, que se refleja en la estructura corporal en vivo, madurez fisiológica, estructura de la canal, grado de rendimiento y calidad de la canal y de la carne. El Propósito final es satisfacer las exigencias del mercado nacional y que además sea competitivo con los productos de carne importada (Vázquez et al., 2011), es decir que los animales tengan un buen rendimiento y con poca a moderada cantidad de grasa, que la carne sea más tierna, más jugosa, que tenga mejor sabor y que sea segura al consumirla. Por lo anterior, el objetivo del presente artículo es dar a conocer los principales factores que influyen en las características productivas de corderos para abasto e impulsar la ovinocultura.

Sistema Productivo. La cría de borregos es eficientemente productiva y rentable, debido a que es un pequeño rumiante que tiene la habilidad de ganar peso con dietas altas en fibra (lignocelulósicos) (Chenost, 1987; citado por Ponce, 2006). La ventaja en la ganancia de peso se refleja en la cantidad de carne producida por unidad animal.Los ovinos de pelo como la Dorper, Blackbelly, Katahdin, Pelibuey y Saint Croix, tienen la característica de adaptarse a diferentes condiciones climáticas y por tanto a diferentes sistemas productivos, aunque también las cruzas de ovinos procedentes de lana (Hampshire, Suffolk, Charollais y Dorset) son efectivas en la adaptación medio ambiental y es hacia donde el sistema de producción tiene sus implicaciones.

Las necesidades nutritivas diarias de los ovinos tales como; agua, energía, proteína, minerales y vitaminas, para mantener un adecuado crecimiento, producción y reproducción varían de acuerdo al sistema de producción, el estado fisiológico (crecimiento, desarrollo, reemplazos, mantenimiento, empadre, gestación, lactancia), sexo, edad y peso vivo (Ramírez, 2009).

Los principales componentes de la dieta para la alimentación del ganado empleadas en la producción animal de carne son; el contenido de energía y el contenido y calidad de la proteína. Las unidades específicas de proteína que forman el alimento y que son utilizadas para el crecimiento del ganado son los aminoácidos. Las dietas que contienen proteínas para alimentación del ganado disponen de proporciones variables de aminoácidos esenciales y no esenciales. La calidad de la proteína se refiere al equilibrio de aminoácidos esenciales en la dieta en proporción a las necesidades del animal.

Las principales fuentes de energía para la alimentación del ganado ovino son; el heno, el pasto, el ensilaje, melaza, grasa animal, grasa vegetal y granos. Las principales fuentes de proteína son; las plantas leguminosas, la canola, soya, girasol, ajonjolí, linaza, gluten de maíz, harina de pescado, harina de huesos y sangre.

Otra fuente de proteína es el nitrógeno no proteico, que es la urea. El nitrógeno suplementario no proteico es beneficioso solo cuando hay suficiente energía disponible en la dieta que provenga de carbohidratos rápidamente fermentables. La urea nunca debe formar más de un tercio de la proteína degradable ruminal en la dieta, porque es tóxica si se consume en grandes cantidades durante un tiempo corto, debido a que es altamente degradable en rumen.

Las dietas altas en energía y proteína no ofrecen ventajas sobre aquellos animales alimentados para un rendimiento de crecimiento óptimo, y no hay una mejora de conversión para la producción de músculo (Beauchemin et al.,1995). Esto acaece en canales más engrasadas. Ríos-Rincón et al. (2014) reportaron que la grasa pélvica renal de las canales de corderos Pelibuey x Katahdin fue mayor en aquellos alimentados con dietas altas en energía y proteína, que los que fueron alimentados con dietas altas en energía y bajas en proteína. La grasa dorsal de las canales solamente se incrementó con dietas altas en proteína.

Por el contrario, la restricción de energía en la dieta no sólo puede reducir la ganancia diaria de peso, también afecta la composición del tejido en la canal (hueso, músculo y grasa), aumento en la mortalidad y mayores infecciones parasitarias. El músculo es el principal tejido afectado, especialmente en animales jóvenes que están en crecimiento (Boggs et al., 2006).

La mayor parte de la proteína en la canal del animal se encuentra en el tejido muscular. Por lo tanto, la proteína de la dieta es absolutamente necesaria para la síntesis de proteína del músculo durante el crecimiento. Los animales delgados y de rápido crecimiento tienen mayores requerimientos de proteínas que los animales más robustos y de crecimiento más lento, especialmente durante el período de crecimiento muscular.

La proteína en la dieta para los animales de carne generalmente disminuye conforme avanza el período de finalización, con el propósito de mejorar la eficiencia de la producción. Es decir, los corderos en crecimiento de menor edad tienen mayor necesidad de proteínas que los corderos de mayor edad.

Existe una relación estrecha entre la dieta y la raza. Los animales con un alto potencial de crecimiento, pero de madurez tardía como la Suffolk y Ramboulliet, tienden a producir canales magras si se les proporciona mucho forraje en la dieta; por lo tanto, para estos animales, resulta casi esencial una dieta rica en energía y por consiguiente alta en concentrados. Por el contrario, las razas de madurez temprana como la Dorper y Charollais, pueden producir canales con exceso de grasa si se alimentan desde el destete con dietas altas en concentrados; para estos animales puede ser conveniente una proporción mayor de forraje.

Partida de la Peña et al. (2017) reportaron diferencias en las características de la canal de ovinos provenientes de diferentes sistemas de producción. El sistema de producción intensiva mostró mayores valores en peso a la matanza, peso de la canal fría y área del ojo de chuleta (44.4 kg, 22.8 kg y 15.5 cm2, respectivamente), que el semi-intensivo (43.6 kg, 19.9 kg y 13.8 cm2) y el extensivo (36.4, 19.6 y 9.6 cm2). Lo anterior atribuido a la diferencia en los patrones de crecimiento originados por el nivel nutricional característico de los sistemas de producción y diversidad genética ovina en la población (diferente madurez fisiológica).

La eficiencia en el crecimiento y desarrollo de los corderos con un buen balance de dietas alimenticias y forrajes durante el periodo de finalización, es una etapa fundamental en todo sistema de producción ovina, porque determina en gran medida la productividad de la unidad de producción. La producción intensiva de corderos no sólo involucra aspectos de genética, manejo y alimentación, sino que existen otros aspectos que no se deben descuidar, como es el caso del manejo sanitario cuyo fin es reducir al máximo los índices de mortalidad, así como contar con instalaciones adecuadas que ofrezcan el mayor confort y bienestar de los corderos y que se reduzca el estrés.

Durante la producción intensiva de corderos (90 días) se manipula el sistema de alimentación minimizando la adición de fibra (fibra de detergente efectiva) y maximizando el nivel de inclusión de concentrado en la dieta conforme avanza la finalización, iniciando una fase de adaptación, una fase intermedia y la de terminación. Las dietas son ajustadas de acuerdo a los requerimientos nutricionales de los animales en cada fase de alimentación tales como; materia seca, porcentaje de proteína cruda, Mcal/kg y porcentaje de fibra (Shimada, 2012-2015).

El aumento paulatino y preciso (alimentación de precisión) del concentrado se realiza para evitar acidosis metabólica o trastornos metabólicos, atribuido al consumo excesivo de carbohidratos fermentables, que disminuyen el pH ruminal y fomenta la producción de compuestos tóxicos. Estas raciones se prepararán en el esquema de ración totalmente mezclada y atendiendo puntualmente el concepto de eficiencia de mezclado, seguido del manejo del comedero enfatizando la importancia que tiene atender la calidad y eficiencia de reparto, con la finalidad de optimizar los recursos, y lograr una alimentación de precisión.

El manejo del comedero es un componente crucial de la producción en corral y eficiente de la carne producida de los corderos. La finalidad es optimizar el consumo de alimento, ganancia de peso, conversión alimenticia (consumo/ganancia diaria de peso) y la rentabilidad del corral.

El sistema intensivo ofrece beneficios de rendimiento y calidad de la canal, sin embargo, la pradera es la fuente más económica de nutrientes para los ovinos. Un programa de nutrición basado en el pastoreo de praderas, debe considerar la rotación de potreros, ya que permite una utilización más eficiente en el control del crecimiento de la pradera y calidad del forraje, así como evitar la propagación de parásitos gastrointestinales. El número de potreros y su rotación varia dentro de los predios de acuerdo al tamaño, número de animales,  especie forrajera y época del año.

Por ejemplo, Borton et al. (2005) reportaron que los corderos cruzados de Targhee x Hampshire y finalizados con concentrados, a base de 77.4% de grano de maíz, las canales presentaron mayor grasa de cobertura (10.1 mm) y peso vivo (60.9 kg), peso en canal (35.4 kg), área del ojo de la costilla (17.8 cm2) y sensorialmente fueron más suculentas que aquellos finalizados en pastoreo en lolium perene, 6.5 mm grasa dorsal, 57.6 kg de peso vivo, 31.4 kg de peso en canal caliente y 15.3 cm2 en área del ojo de la costilla. Este último permite obtener canales con mayor rendimiento de magro y macicez. La ganancia diaria de peso en los primeros fue superior; 280 g/d y los segundos 140 g/d. En el invierno fue de 120 g/d proporcionando alfalfa achicalada.

            La talla del animal y el grado de terminado de la canal varían de acuerdo al encaste de los corderos. En México es común comercializar a los corderos con pesos de 43 a 48 kg. Por tanto, desde el punto de vista productivo es más económico mantener a los corderos con buenas tasas de crecimiento, buen grado de finalización, tamaños corporales moderados y que se obtengan canales de calidad y con un buen rendimiento de barbacoa, birria y cortes al detalle.

Obregón et al. (2004), utilizaron 32 borregos de pelo machos con un peso vivo promedio en el inicio de la fase experimental de 19.94 ± 0.392 kg, para determinar el efecto de la sustitución de 20% de pasta de soya (Glicine max), por pasta de ajonjolí en la respuesta productiva, al finalizar la prueba observaron que no hubo diferencia (P>0.05) en peso final 31.62 y 29.72 kg respectivamente, ni en ganancia diaria de peso. La conversión alimenticia fue 4.18 y 3.54 (P<0.05), para pasta de ajonjolí (Sésamo sesamum indicum) y pasta de Glicine max respectivamente. Sin embargo, Liceaga et al. (2000), obtuvieron mayor peso final 35 y 33 kg, ganancia diaria de peso 271 y 235 g/d, y consumo de materia seca 1.055 y 0.937 kg en la evaluación de grano de sorgo y cebada forrajera en dietas para ovinos en engorda intensiva. 

Horton y Burgher (1992) mencionaron que, al inicio de la finalización de corderos de pelo, estos tienen bajo consumo de alimento, por la alta cantidad de proteína en la ración, en comparación de aquellos corderos alimentados con dietas altas en energía, pero con mayores ganancias de peso, respecto a los corderos de lana, sin embargo, por el mayor gasto metabólico los corderos cruzados (pelo x lana) tiene mayor consumo diario de materia seca que los de pelo.

Las canales clasificadas como muy buena y buena, pueden obtenerse de la producción de borregos alimentados con leche materna y pastoreo. Sin embargo, raras veces están al 100% listo para el sacrificio. Por ello es necesario alimentar a los borregos con concentrados ricos en energía y una proporción adecuada de proteína de acuerdo a su fase de crecimiento y el tiempo de finalización, para obtener canales de excelente grado de calidad.

Por lo anterior, es importante estudiar la ganancia diaria de peso y el reflejo de esta, en la cantidad de grasa, músculo, hueso, y total de proteína en la canal, así como también los componentes que no forman parte de la canal en ganado bovino, ovino y cerdo, desde el destete hasta el peso de mercado. La ganancia por día de cada componente se muestra en los peldaños de las barras en cada especie en la gráfica 1.1.

Gráfica 1.1. Ganancia diaria de peso de músculo, grasa, hueso, proteína y componentes que no forman parte de la canal, en ganado bovino, ovino y cerdo, desde el destete hasta el peso de mercado.

La diferencia entre las especies es el reflejo de la edad de destete en relación con la curva de crecimiento. La ganancia diaria de peso vivo promedio desde el destete hasta el peso vivo de mercado para bovinos es 1.1 kg, cerdos 0.750 kg, y ovinos 0.310 kg.  Estos varían de acuerdo al sistema productivo, sexo, madurez fisiológica, y encaste.

Raza. La evaluación de la canal de diferentes razas y cruzas es importante en los sistemas de comercialización porque se puede identificar el potencial genético de cada animal (Boggs et al. 2006) y planear alternativas de mejora a través de programas de selección genética de mediano y largo plazo. Snowder et al. (1994), mencionaron que los corderos de diferente raza, difieren en el desarrollo muscular, madurez fisiológica, el peso y la velocidad a la cual se inicia la etapa de engrasamiento.

Manzanilla et al. (2012) evaluaron la raza Charollais, Dorper, Blackbelly y Pelibuey como raza paterna, apareadas con vientres Blackbelly y Pelibuey, reportaron que las crías procedentes de la cruza de Dorper y Charollais fueron más pesadas que las crías de Blackbelly y Pelibuey.

Martínez et al. (2007), reportaron en corderos Katahdin x Pelibuey, menor área del ojo de la costilla (2.3 a 3.0 pulg2), pero con mayor cantidad de grasa de inserción (marmoleo) y de cobertura (0.25 a 0.5 pulg), que los Dorper x Pelibuey (2.4 a 3.7 pulg2) en el área del ojo de la costilla, menor cantidad de grasa de inserción (marmoleo) y de cobertura (0.075 a 0.25 pulg). Los Charollais x Pelibuey, tuvieron 2.5 pulg2 en el área del ojo de la costilla y 0.1 pulg de grasa de cobertura y moderada grasa de inserción, similares valores fueron reportados en corderos Hampshire x Pelibuey, pero con mayor rendimiento. Futuros trabajos de investigación deben ser realizados, y con mayor número de animales.

Boggs et al. (2006) mencionaron que el medio ambiente sobre la adaptabilidad, tiene gran influencia en el porcentaje de carne magra y grasa en canales de corderos. En la zona tropical de México las razas de pelo, han recobrado gran relevancia en relación a la producción de carne, por sus características adaptativas a las condiciones medio ambientales del trópico. La rapidez reproductiva del borrego de pelo en el país lo ha convertido en la opción más atractiva para el establecimiento de unidades de producción intensivas de producción de carne de ovino (Moreno-Cáñez, 2013). Aguilar y Martínez (2000), reportaron una ganancia diaria de peso de 222 ± 19.91 g/d, mantenidos bajo confinamiento total por 98 días (Huehuetán, Chiapas).

En el Noroeste de México también la raza Pelibuey es explotada por adaptarse a condición extremas. En los últimos años, investigaciones en pruebas de comportamiento de progenies de esta raza y con otras especializadas para producción de carne, tales como la Dorper, Katahdin y Blackbelly, resultado de la heterosis de los cruzamientos, se han enfocado en la predicción de los efectos aditivos del cruzamiento una vez que las poblaciones, razas o líneas contribuyentes han sido evaluadas. Así, Gonzáles et al. 2000, al realizar un trabajo de investigación en la región centro de Tamaulipas en pruebas de comportamiento productivo, de las razas Barbados Blackbelly y Pelibuey alimentados con una dieta a base de sorgo y pasta de soya (80:15), observaron variaciones en la ganancia diaria de peso entre corderos Blackbelly 165 a 206 g/d y Pelibuey 111 a 140 g/d.

En Chihuahua Cuadras (2003) sin publicar, con el objetivo de evaluar y comparar el comportamiento productivo en condiciones semiáridas, de las cruzas Dorper x Pelibuey, Dorper x Blackbelly y Dorper x Katahdin, concluyó que los corderos provenientes de sementales Dorper y borregas Pelibuey, tuvieron mayor tasa de crecimiento. El peso a los 120 días fue incluido, ya que se requiere para los animales de registro.

En Baja California Norte, Avendaño et al. (2004), reportaron ganancias diarias de peso de 233 g/d en corderos Pelibuey, 228 g/d en Dorper x Pelibuey, y 214 g/d en corderos Katahdin x Pelibuey, en sistemas estabulados, durante un período de 107 d y con una temperatura que osciló de 17 a 49°C. Estos fueron alimentados con un concentrado comercial y alfalfa henificada. La relación concentrado:forraje, fue cambiando durante el período de engorda, hasta alcanzar una relación de 80:20. Los corderos alcanzaron un peso final de 45 kg.

En el Valle de Mexicali de Baja California, la raza Pelibuey representa una alternativa de producción en zonas agrícolas que generan esquilmos, sus principales características, como estar desprovistos de lana y su alta rusticidad ha hecho más fácil su adaptación a esta zona. Con la inclusión de estos esquilmos en las raciones y complementado con granos, Molina et al. (2000), reportaron una ganancia diaria de peso de 178 a 210 g/d. Los menores valores fueron reportados en los meses de enero, marzo y mayo, y los mayores en febrero y septiembre.

Por otro lado, en Tamaulipas, González et al. (2000), al trabajar con 131 corderos de varias ganaderías del Sur y Centro del Estado, de las razas Pelibuey Canelo (n=53), Blackbelly (n=52), Pelibuey Blanco (n=18) y Saint Croix (n=8) y alimentados con una dieta que incluía sorgo (80%), harina de soya (15%), una mezcla proteico mineral (3%) y bicarbonato de sodio (1%), reportaron en la tercera prueba de comportamiento, 200, 186, 205 y 229 g/d, para los Pelibuey Canelo, Blackbelly, Pelibuey Blanco y Saint Croix respectivamente. Las ganancias diarias encontradas en esta prueba, fueron modestas y resultaron inferiores en comparación a corderos Suffolk x Ramboulliet (250 g/d) reportado por Domínguez et al. (1997), Corriedale (265 g/d) (Ayala y Rangel, 1997) y más aún respecto a los Dorset (326 g/d), Suffolk (394 g/d) y Hampshire (421 g/d) (De la Cruz et al. 1999).

Snowder y Duckett (2003), reportaron que la ganancia diaria de peso de los borregos F1 Dorper, fue menor (313 g/d) (P<0.05), que los F1 Suffolk (357) g/d y Columbia (328 g/d). Pero estos últimos tuvieron canales más pesadas y engrasadas. La alimentación fue en base a una dieta con maíz, pasta de girasol y grano de cebada, con 17.9% de proteína cruda.

En el estado de Hidalgo Cruz-Colín, et al. (2006) durante cuatro pruebas de comportamiento (2000-2003), en la evaluación de peso final (PF), ganancia diaria de peso (GDP), conversión alimenticia, espesor de la grasa dorsal (EGD), profundidad del área del músculo, área del músculo (AM) y profundidad del área del músculo, reportaron que los corderos Hampshire y Dorset, tuvieron las mejores GDP (450 ± 0.01 y 420 ± 0.01 g/d), CA (3.9 ± 0.1 y 4.6 ± 0.1 kg/d) y EGD (5.0 ± 0.3 y 5.2 ± 0.3 mm). Los corderos Suffolk tuvieron mayor PF (66.0 ± 1.4), EGD (8.3 ± 0.5 mm) y AM (15.1 ± 1.0 mm) y la peor conversión alimenticia (5.8 ± 0.3 kg/d), la profundidad del área del músculo del lomo fue similar en las tres razas, Hampshire (28.1 ± 0.6 mm), Dorset (25.4 ± 0.6 mm) y Suffolk (27.6 ± 1.1 mm). Los corderos Suffolk (15.1 cm2 ± 1.0) y Hampshire (14.4 cm2 ± 0.6) superaron a los Dorset (13.3 cm2 ± 0.6), en el AM. Los corderos nacidos de febrero a marzo tuvieron una mayor GDP y una mejor CA, con respecto a los nacidos de diciembre a enero. Los corderos nacidos de ovejas con más de dos años de edad, tuvieron mayor EGD que las ovejas de año de edad. Valores menores a 4.35 mm de EGD fueron observadas en corderos de pelo Pelibuey y Blackbelly (Martínez et al., 2007).

En España en la raza Ripollesa Ferret et al. (1991), reportaron una ganancia de peso de 246 g/d en corderos de 70 a 100 días de edad y pesos de venta de 22 a 24 kg, alimentados con heno de veza, avena, concentrado granulado que contenía 17% de proteína cruda y concluyeron que la edad de destete no afecta el grado de engrasamiento de las canales de cordero, ni los grados de conformación.

En programas de mejoramiento genético es importante conocer la cantidad de tejidos que contendrá la canal de los corderos para sacrificio porque dictarán el valor comercial del producto, aunado a otros aspectos como la alimentación y manejo, con el propósito de valer la expresión genética. La distribución de la masa muscular cambia a mediada que varía el porcentaje de grasa total diseccionada.

Por ejemplo, Oliveira et al. (2014) en el Estado de Mato Grosso del Sur de Brasil reportaron 52.56% de carne magra, 14.94% de grasa y 21.14% de hueso de la canal de cordero Suffolk x Santa Inés de 7 meses de edad alimentados con 60% de heno de cynodon y 40% de concentrado. En corderos Texel con un peso vivo de sacrificio de 40 kg y alimentados en confinamiento con silo de sorgo y concentrado, Cortes (2013) en el Estado de Río Grande del Sur de Brasil obtuvo 55.32% de carne magra, 22.77% grasa y 15.04% de hueso.

 En Reino Unido los corderos que comúnmente se comercializan son de 6 meses en sistemas de pastoreo y peso en canal de 16 a 18 kg y presentan 55.50% de carne magra, 27.60% de grasa y 15.50% de hueso. En Francia son comunes los corderos a sacrificio de 4 a 5 meses y peso en canal de 22 a 24 kg y presentan 58.19% de carne magra, 24.64% de grasa y 17.30% de hueso. En Alemania los corderos que se comercializan son de 6 meses y peso en canal de 22 a 24 kg y presentan 62.90% de carne magra, 18.20% de grasa y 15.80% de hueso. En España son característicos los ternascos (3 a 4 meses) y pascuales (de 4 a 12 meses). En los primeros el peso de la canal es de 10 a 12 kg y en los segundos son frecuentes de 13 a 18 kg. El porcentaje de carne magra en los ternascos es de 58.94%, 20.11% de grasa y 20.94% de hueso. Los pascuales presentan 58.37% de carne magra, 22.19% de grasa y 19.44% de hueso. En Estados Unidos en la región Medio Oeste, generalmente los corderos de 6 a 7 meses presentan 58.50% de carne magra, 18.50% de grasa y 23% de hueso.

Edad. La edad de sacrificio está muy relacionada con el peso de la canal y fisiológicamente difiere entre raza y sexo. La primera etapa de crecimiento de los corderos es lenta, luego va aumentando hasta alcanzar un máximo y finalmente disminuye. La consecuencia más directa de la edad sobre la calidad de la canal es el aumento en la deposición de grasa (Scanes, 2003). Por su parte, Osorio et al. (2006) mencionaron que la raza está muy relacionada con el peso vivo y estado de acabado y tales diferencias dependen de la edad. A mayor edad, el peso al sacrificio, de la canal y rendimiento se incrementan considerablemente.

            Sexo. El sexo de los ovinos influye en la velocidad de deposición de grasa muscular, en general los músculos de los animales machos contienen menos grasa que las hembras y los animales castrados. En un trabajo realizado por Thomas et al. (1979); citado por Teixeira et al. (2005), al someter corderos castrados y hembras alimentadas en lotes con niveles bajos y altos de concentrados observaron que las hembras depositaron mayor cantidad de grasa pélvico renal y grasa total que los castrados 3.66% vs 2.58% y 15.31% vs 13.72% respectivamente.

            Hufstedler et al., (1996), mencionaron que la administración de zeranol en corderos de 60 días de edad, hasta el sacrificio incrementa el nivel de la hormona de crecimiento en suero sanguíneo y se mejora la utilización de los nutrientes, logrando mayor cantidad de carne magra en las canales y distribución de la grasa.  Carrasco y Soto (2000), concluyeron que la utilización de implantes produce mayores ganancias de peso total en condiciones de pastoreo en la región trópico húmedo de México, 124, 122 y 118 g/d correspondientes a los tratamientos con 75 mg de benzoato de estradiol, con 75 mg de progesterona y 12 mg de zeranol.

Hernández y Baeza (2001) en la evaluación de la eficiencia de crecimiento en ovinos Pelibuey, en Villahermosa, Tabasco implantados con zeranol resultaron similares, que aquellos que no estuvieron implantados, estos mantenidos en pastoreo, más un concentrado energético. El incremento de la temperatura y humedad relativa estuvo asociado, con una menor ganancia de peso.

Conclusiones

El grado de madurez fisiológica de los corderos finalizados de diferente sistema productivo (extensivo, semi-intensivo e intensivo), diversidad genética, edad y sexo e inclusión de promotores de crecimiento, es determinante en las características productivas y rentabilidad de las explotaciones de ovinas, pero factores medio ambientales, sanidad y bienestar animal están involucrados.

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Manual técnico de producción de carne ovina, utilizando buenas prácticas ganaderas.

La producción del sector ovino ha estado ligada a las tradiciones culturales y sociales en diferentes regiones del mundo, desarrollando principalmente productos de tipo artesanal, y manteniendo, en gran medida, una explotación y comercialización de tipo informal; sin embargo se observa que la producción de carne ovina en Colombia ha tenido un avance importante en los últimos años, impulsado principalmente por el desarrollo de la industria cárnica, la introducción de nuevas razas y tecnologías, y el aumento en la demanda de productos de estas especies.

Los retos que presenta el comercio regional, nacional e internacional de alimentos de origen pecuario, las exigencias por parte de los consumidores, así como el uso sostenible de los recursos naturales, presentan un escenario promisorio para la especie ovina en el país, abarcando la creación y fortalecimiento de agronegocios en la producción primaria, la industrialización y comercialización de productos, el fortalecimiento del entorno legal y financiero, y el aumento y consolidación de los productos derivados.

Las Buenas Prácticas Ganaderas en ovinos consisten en un sistema de aseguramiento de calidad e inocuidad en la producción primaria, cuyo propósito es obtener alimentos sanos e inocuos en los sistemas de producción de carne ovina. Un alimento inocuo es aquel que no constituye riesgo para la salud, es decir, es un alimento sano, que no contiene agentes físicos, químicos o biológicos que puedan causar daño a la salud de los consumidores.

Este Manual tiene como propósito orientar al productor de carne ovina en el proceso de producción, bajo las buenas prácticas ganaderas.

Créditos del documento:

Gobernador
SERGIO FAJARDO VALDERRAMA
Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural
JAIRO HUMBERTO PATIÑO GÓMEZ
Directora Desarrollo Rural
ÁNGELA MARÍA ÁLVAREZ ÁLVAREZ
Directora Unidad Regional de Planificación Agropecuaria
DIANA PATRICIA TABORDA DÍAZ
Director de Comercialización
SERGIO VELÁSQUEZ FERNÁNDEZ
Textos
CLARA VIVIANA RÚA BUSTAMANTE
Zootecnista MSc.
Docente Universitario Secretaria Técnica Cadena Ovino Caprina de Antioquia
Fotografías:
FRANCISCO JAVIER PABÓN HERNÁNDEZ
Manual Técnico para la Producción de Carne Ovina Utilizando Buenas Prácticas Ganaderas
ISBN: 978-958-8711-75-1

Agradecimiento y reconocimiento a la Asociación de Ganaderos Ovinos ASOOVINOS y a los profesionales del departamento vinculados a la Cadena Ovino Caprina Regional Antioquia.

Diseño y Diagramación: Andrés Felipe Ríos Montoya
Impresión: Fotomontajes S.A.S. Medellín, Colombia 2014