Borrego Blackbelly

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

El borrego blackbelly o barbados es un ovino de pelo originalmente de áreas tropicales, desarrollado en la isla de barbados. Actualmente se encuentra diseminado por todo el caribe y partes de norte, centro y sur de América. En México se ha difundido ampliamente en todos los climas desde el trópico hasta las áreas templadas.

Se considera que comerciantes holandeses introdujeron a barbados borregos de lana los cuales se cruzaron con borregos africanos traídos a la isla con los esclavos, dando como resultado el ovino que actualmente se conoce como barbados, panza negra o blackbelly. Que ha sido seleccionado por más de 300 años buscando prolificidad, ganancias de peso, carne magra, así como resistencia a parásitos y enfermedades.

Este borrego se caracteriza por ser un animal muy rústico, prolífico, no estacional, con excelente habilidad materna y abundante producción de leche que permiten a las hembras criar dos o tres corderos con facilidad si cuentan con una adecuada alimentación.

El black belly es un borrego de pelo de talla media, con una coloración especifica de marrón y negro. Es un animal de tipo anguloso, actualmente en México la tendencia es desarrollar animales de conformación cárnica, mejor conformados, buscando las formas amplias y perfiles convexos, dejando atrás los animales esbeltos, de hueso fino, formas alargadas, de lomos cortos y piernas pobres.

Coloración:

Como se mencionó anteriormente la coloración de esta raza es en dos colores. El fondo que varía del marrón claro hasta el café oscuro, rojizo combinado con sus manchas negras específicas y características. No se admiten manchas blancas salvo la punta de la cola.

La coloración negra cubre abajo de la quijada, la barbilla la garganta, el pecho, toda la panza, la parte interior de las piernas y se extiende como una línea angosta a lo largo de la parte inferior de la cola hasta cerca de su punta.

La cara interna y el borde del pabellón de las orejas son negras y presenta unas llamativas rayas negras en la cara, desde arriba de los ojos hasta el hocico.

Activadores ruminales en Ovinos

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

El activador de la fermentación ruminal es un estimulante biológico que favorece el metabolismo ruminal, a través del suministro de nutrientes esenciales para el crecimiento de microorganismos ruminales, lo que deriva en una mayor degradación de partículas de los alimentos fibrosos de baja y mediana calidad. Así mismo, estabiliza el equilibrio ácido-básico, controla el consumo de alimentos suplementarios de tal forma que la proteína microbiana que se produce en el rumen proporciona entre el 70% y 100% del nitrógeno disponible en el tracto digestivo en borregos que consumen dietas fibrosas con bajo contenido proteico. También se incrementa el número de microorganismos ruminales, la síntesis de proteína microbiana, permitiendo aprovechar el potencial para mejorar la productividad de los corderos.


La adición en el alimento de bacterias lácticas disminuye el conteo de bacterias patógenas en el intestino en los corderos; así como una disminución en la producción de metano, entre otros logros, mejorando el crecimiento, engorda y la conversión alimenticia, además se incrementa la digestibilidad de la fibra. Esto permite mejorar la calidad de los forrajes toscos. Algunos probióticos contienen generalmente levaduras, bacterias lácticas o mezclas de microorganismos.


En una evaluación con ovinos en desarrollo, informaron que la incorporación de un probiótico a base de bacterias lácticas en las dietas favoreció una mejor estabilización del pH y el NH3 a nivel ruminal, con un incremento en los procesos fermentativos y mayores ganancias de peso vivo (PV).

CREEP FEEDING

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

Una de las prácticas de manejo más importantes en los rebaños de cría, debe ser el uso creep feeding. El término es utilizado para referirse a un área dentro del corral de encierro o en la pradera que permite excluir a los corderos de las madres, en ella se coloca alimento acorde a las necesidades de los corderos en crecimiento para ser consumida únicamente por ellos. De tal forma que el cordero además de consumir la leche materna, recibe un complemento.


Son varias las razones para su implementación, en las ovejas una de ellas es la de aminorar la pérdida de condición corporal de las madres durante la lactación y el retardo del retorno al estro (celo), aspecto importante cuando en la unidad de producción se buscan apareamientos intensivos (más de uno por año); mientras que en los corderos, se busca disminuir los efectos detrimentales de un destete temprano, evitando un menor crecimiento o estancamiento del mismo, por el contrario el estrés del destete es menor y los corderos mantienen y mejoran su tasa de crecimiento, preparándolos ya sea para una engorda intensiva o un adecuado desarrollo en las corderas de reemplazo.

Características reproductivas de los ovinos:

Las hembras ovinas son animales poliéstricos estacionales de días cortos, es decir, presentan varios estros o celos en la estación del año cuando predominan las horas de oscuridad por sobre las horas de luz, situación que en el hemisferio sur comienza a producirse posterior al día 21 de diciembre (es el día mas largo del año) ya que luego de este los días comienzan a acortarse y los ovinos reanudan su actividad reproductiva ovárica presentando su máxima expresión de fertilidad en verano y otoño con la manifestación de varios celos. Este hecho se produce de modo que las crías nacen durante el tiempo más favorable del año. La duración de la estación sexual varía con la duración del día, raza y nutrición. Esta estacionalidad reproductiva, en algunas razas como son Merino, Dorset y otras, no es tan marcada lo que permite encastarlas con mayor frecuencia o que puedan reproducirse en diferentes épocas del año. Pero se debe considerar que la mayor limitante en nuestro país para tomar esta decisión la constituye la disponibilidad de forraje en el predio. Siempre existen ciclos ovulatorios silenciosos al principio y al final de las estaciones sexuales, incluso se pueden presentar de forma variable durante el periodo de anestro


Otro factor que influye fuertemente en la actividad reproductiva de los ovinos es la temperatura. Temperaturas superiores a 31° C pueden provocar anestro o infertilidad estacional, situación que se traduce en que los carneros no presenten ninguna gana de montar a las hembras. Por lo que se recomienda que en los potreros donde se efectué el encaste puedan contar con lugares con sombras naturales o artificiales mediante la plantación de árboles o se coloquen ramadas para evitar este problema.


La disponibilidad de alimento también juega un rol fundamental en el sentido de que puede determinar menor fertilidad y prolificidad cuando el alimento es escaso, además puede provocar retraso marcado en el inicio de la actividad reproductiva.


En el caso de los ovinos la fertilidad y prolificidad asciende con la edad, llegando a su máxima expresión a los tres años, luego se mantiene por unos dos años, para luego comenzar a disminuir

Características del ciclo sexual y épocas de encaste de diferentes genotipos estudiados en
Hidango.

Fotoperiodo


Uno de los factores más importantes como ya se mencionó que influye en la actividad reproductiva de los ovinos es la relación horas luz versus las horas de oscuridad, situación que se conoce con el nombre de fotoperiodo, los ovinos muestran mayor actividad reproductiva cuando esta relación es de 16 horas de oscuridad versus 8 horas de luz es decir cuando los días comienzan a acortarse. En los países del sur, hay cifras altas de testosterona y LH de octubre a febrero.

Madurez reproductiva


Se define como la edad en que el animal está apto para producir los gametos fecundantes (primeros calores en la hembra y primeras eyaculaciones en los machos).
Para iniciar su ciclo reproductivo los ovinos deben alcanzar la pubertad. El inicio de la pubertad esta influido por factores genéticos y ambientales, tales como la raza, nivel nutricional y época de nacimiento. Los ovinos muestran actividad reproductiva a una temprana edad, es decir, entre los 6 a 8 meses, tanto en el macho como en la hembra, para lo cual se requiere que los animales nazcan temprano en el año y que al llegar la estación reproductiva tengan el desarrollo corporal suficiente para mantener una gestación y poder parir sin problemas. En el caso de las razas ovinas presentes en el país esto se puede lograr con animales que presenten un peso corporal cercano a los 40 kilos o que posean entre un 50 a 75% del peso que tendrían en su estado adulto. Estos pueden presentar su pubertad en su primera estación reproductiva, es decir cuando tienen entre 6 a 8 meses de edad, para ello es necesario que cuenten con abundantes recursos forrajeros que les permitan hacer una adecuada ingesta de energía y proteínas. El encaste de estos animales a una edad más temprana que lo habitual (18 meses) dependerá de los recursos alimenticios disponibles en el predio


Madurez reproductiva en la hembra


La pubertad, edad de la primera ovulación, ocurre entre los seis o nueve meses en las hembras. En el comienzo de la pubertad influyen factores genéticos y del ambiente como son la raza y las diferencias de estirpe, el plano nutricional y la época de nacimiento. En las borregas el primer estro puede ocurrir cuando el peso corporal es de 30 a 50 Kg., generalmente a los 40 kg. (50 a 70% de su peso adulto La dieta afecta la llegada de la pubertad mediante cambios en la secreción de la hormona luteinizante (LH). Una vez completados los requisitos para la madurez sexual (tiempo, peso, nutrición), es el
fotoperiodo y la estación reproductiva en que se encuentre el que dirá el tiempo en el que comenzara
la pubertad. Es decir:


– Las que nacen a fines del invierno, inicios primavera, tienen secreciones optimas de LH a las 20 semanas, podrán entrar en pubertad en el otoño siguiente, a los 7 – 8 meses (30 – 35 semanas)


– Las que nacen en otoño tienen 30 semanas de edad en la estación anestra adulta (sin
ovulación), y las ovulaciones se retrasan hasta poco después de la estación reproductiva, en cuyo momento tienen 50 semanas (12 meses)


En el caso que se decida encastar a las hembras a temprana edad es necesario que ellas sean cubiertas en plena época reproductiva, en potreros aparte y con machos de probada fertilidad, dado que las borregas presentan celos más cortos e irregulares y que no son las preferidas de los carneros, puesto que ellos prefieren las hembras con mayor experiencia.

Madurez reproductiva en el macho


La pubertad ocurre entre los cinco a siete meses en los machos. La pubertad del carnero esta relacionada con un importante incremento en la secreción de la hormona testosterona, la espermatogénesis (producción de espermatozoides) y el comportamiento de apareamiento. El tamaño de los testículos aumenta cuando el carnero joven alcanza las ocho a diez semanas de edad y los 16 a 20 kg de peso corporal aproximadamente.

La cópula o monta con eyaculación de espermatozoides viables, ocurre entre los cuatro a los seis meses de edad con un peso actual de 40 a 60 % del peso adulto.


El carnero, a diferencia de la hembra, es capaz de producir espermatozoides a lo largo del año, aún que, muestra ciertas variaciones estacionales, como por ejemplo, un menor diámetro testicular, mayor número de espermatozoides anormales y una menor libido o ganas de montar en los meses en que la hembra no muestra actividad reproductiva.


Aunque los machos pueden ser usados a partir de los 7 a 8 mese de edad, se acostumbra a usarlos al año y medio; pero su mejor periodo productivo ocurre entre 4-6 dientes (2-3 años de edad).


Un carnero es bueno hasta los 6 años de edad, sin embargo, lo ideal es usar a los carneros durante dos temporadas (existe la posibilidad de venderlo luego y ser usado en otro predio por otras 2 temporadas), sobre todo en predios pequeños, así evitar problemas de consanguinidad.


Ciclo estral


En la estación reproductiva las ovejas adultas presentan ciclos estrales o celos cada 17 días (11 de los cuales pertenecen al diestro o periodo del cuerpo amarillo, donde prevalece el efecto de la hormona progesterona), aunque puede ser variable según la raza, etapa de la estación reproductiva y condiciones del medioambiente. El estro será más corto al principio y al final de la estación reproductiva, con la presencia del macho, y en la primera estación reproductiva de las hembras jóvenes.


El estro o calor dura de 24 a 36 horas y en el influyen raza, edad, estación y presencia del macho.

Las razas productores de lana tienen periodos de estro más largos que las razas productoras de carne.


El proestro dura 2 días, que es el periodo en que el aparato reproductivo se prepara para las
manifestaciones del estro o calor, se puede ver edema de la vulva y las glándulas comienzan a producir mucus.


El metaestro también dura 2 días y es el periodo que sigue al estro, momento en que se inicia el desarrollo del cuerpo amarillo o cuerpo lúteo una estructura que se forma en el ovario responsable de la producción de una hormona llamada progesterona, que es la responsable de mantener la gestación.

Signos del estro:

  • El estro en las ovejas es relativamente poco visible.
  • La vulva puede estar edematosa.
  • Es posible encontrar excreción de moco por la vagina.
  • La borrega u oveja no presenta comportamiento de monta entre hembras (como la hembra ovina).
  • No es evidente en ausencia del carnero, y sin su presencia es muy difícil descubrir el estro.

Influencia del macho sobre el estro


El efecto macho se consigue por el estímulo que producen las feromonas que posee el carnero en su lana y en la secreción de la suarda. Por medio de esta secreción el macho estimula la secreción de gonodotrofinas de las ovejas, hormonas que estimulan la ovulación.

El efecto macho aumenta la concentración y la frecuencia de pulsación de la hormona luteinizante (LH), la que es un prerrequisito para estimular el crecimiento de los folículos ováricos y la secreción de la hormona llamada estrógenos, que es la responsable del comportamiento del estro

  • La introducción del carnero en periodos de transición de la estación de anestro a la estación reproductora, las estimula a ovular entre los tres y seis días y la actividad del estro ocurre 17 a 24 días después. El cuerpo lúteo de la primera ovulación tiene regresión en forma prematura en casi la mitad de las borregas y se sigue por una segunda ovulación asociada con una actividad hormonal normal cuando son expuestas a macho.
  • 48 horas después de introducido el macho existen en las ovejas liberaciones masivas de LH que estimulan la ovulación.

El efecto macho se consigue sólo si las hembras han estado aisladas de los machos por varias semanas. Aisladas significa que no puede haber contacto físico, pero que tampoco pueden olerse, verse o escucharse. La recomendación es que la distancia que separe los potreros en que están las ovejas y los carneros no sea menor a los 1.000 metros. El efecto macho se consigue cuando las hembras están en la fase de transición entre anestro y comienzo de la estación reproductiva.


La respuesta de la mayor parte de las ovejas al efecto macho se expresa por la manifestación de estros entre 17 a 25 días después de introducidos los carneros celadores.


Ovulación


La oveja es una ovuladora espontánea, ovula al acercarse al final del estro, unas 24 a 27 horas después del comienzo del estro. En muchas razas de ovejas se liberan dos o más óvulos durante el estro. Por ejemplo la raza Merino tiene una tasa de ovulación de 1,2 y la Finish landrace de 3,0. Para ambas especies la tasa de ovulación aumenta con la edad y alcanza su máximo entre los tres y seis años, y empieza a declinar en forma gradual.
Los factores ambientales que afectan el índice de ovulación son:
– La estación: son mas altas las tasas al principio de la estación reproductiva
– El nivel de nutrición: la practica de “Flushing” o sea incrementar el nivel de nutrición antes del apareamiento, es común en las ovejas, a efecto de aumentar la tasa de ovulación, pero
algunos factores como son el tamaño corporal, el peso, la raza y el genotipo también pueden contribuir a aumentar la tasa de ovulación.
– Las ovejas cuyo estado corporal es normal, responden al Flushing durante la fase temprana de la época de apareamiento, pero no a mitad de estación.


La realización de flushing es buscado para aumentar la tasa de ovulación y así al final del ciclo productivo obtener más corderos destetados por hembra encastada y por tanto más producto final.


Pero para esto se deben tomar la precauciones necesarias para que este sistema resulte productivo ya que los partos gemelares requieren mayor cuidado así como los corderos mellizos requerirán una mayor atención y mejores niveles de alimentación para su adecuado desarrollo, hay que considerar también la época en que paren y las condiciones medioambientales en donde esto ocurre y donde los corderos se desarrollan luego del nacimiento, entre otros factores.


Consideraciones antes del encaste


Unos 30 días antes del comienzo de la estación de encaste, es necesario que tanto los machos como hembras sean pasados por la manga, para su completa revisión.


Es bueno que los ganaderos conozcan las edades de sus animales y que tengan claro que es necesario contar con una tasa de reemplazo anual de los reproductores. Esta tasa de reemplazo anual debe ser de 15 a 20%, para que esto pueda implementarse, el productor debe tener identificado a los animales y contar con un sistema de registro que les permita conocer la edad de ellos o bien sepan reconocer la edad de sus animales por las características de sus dientes, de modo que puedan eliminar los animales viejos.


Igualmente es necesario que el animal haya venido ganando peso (efecto dinàmico) semanas antes del servicio para mejorar su tasa ovulatoria y por ende la fecundidad. La medición de la condición corporal para el ajuste de los planos nutritivos es fundamental en las etapas reproductivas del ovino.

Ejemplos de condición corporal apropiadas para las distintas etapas del ciclo ovino.

Revisión y evaluación de la hembra


Lo primero que debe revisarse en las hembras es el estado sanitario y corporal de las madres.


La revisión a los vientres considera:

  • Examen clínico que debe incluir la palpación de ganglios y ubres, buscando lesiones
    sospechosas de linfoadenitis caseosa y mastitis.
  • Se debe eliminar del predio todas las ovejas infértiles e improductivas (las que no dieron crías durante el período de partos) y aquellas con dientes muy gastados y/o que le falten algunas de sus piezas dentales, pues sin ellas no pueden masticar el alimento y tendrán serias dificultades para mantener su peso o condición corporal o que muestren problemas de prognatismo.
  • La condición corporal de las hembras al comienzo de la temporada de encaste debe ser de 3 a 3,5, de modo que cuente con reservas corporales que le permitan llevar a cabo con éxito la gestación y lactancia.
  • También revisar el estado de la ubre y la de sus pezones, pues la ubres dañadas no podrán producir leche, la que es fundamental para la crianza de sus corderos.

Las borregas constituyen una categoría de mucha importancia, puesto que son las futuras
reproductoras. Se deben seleccionar durante la esquila y previo a la temporada reproductiva, procurando dejar las de mejor calidad.


Además se debe considerar que el rendimiento productivo máximo de la oveja es a los 4-5 años, por lo tanto se deben mantener hasta 5 partos solamente en el predio.


Las ovejas deben presentar al comienzo de la temporada de encaste una condición 3 a 3,5. Para esto es recomendable separar el rebaño en hembras normales y flacas. Las ovejas flacas deben ser recuperadas, para ello se les puede suplementar a mano o se les puede colocar en los potreros que dispongan de mejor calidad de pradera, de modo que transcurrido el tiempo y llegada de la temporada de encaste tengan la condición corporal recomendada.


Revisión y evaluación del macho


El objetivo de la revisión pre-servicio es el de enviar carneros en buen estado de salud, fuertes y fértiles, en el número adecuado para cubrir las ovejas de servicio.
El objetivo de la revisión post servicio es el de no retener en el campo hasta el próximo servicio, animales que van a ser ineficientes cubriendo ovejas, que van a seguir generando gastos y que al estar infectados van a mantener la enfermedad en el campo y contaminar a otros animales.


En el caso de los machos no deben usarse carneros que hayan estado enfermos en los últimos dos meses. Un carnero que se detecta enfermo debe ser inmediatamente aislado para reducir el riesgo de infectar a los carneros sanos. La revisión considera:
– Lo primero que hay que revisar es el estado de sus dientes y la edad
– Que un profesional pueda revisar el estado del aparato reproductivo en particular testículos, epidídimo y pene, pues un carnero que presente fallas reproductivas dejará muchas hembras sin cubrir.
– En el examen de los genitales de los carneros es necesario medir la circunferencia de los
testículos, puesto que dentro de una misma raza y edad, los carneros que presenten los
testículos más grandes son los de mayor fertilidad. Una circunferencia escrotal de 30 cm o
más es adecuada para una alta calidad espermática y producción de semen.
– Adicionalmente, en los carneros debe revisarse la consistencia de los testículos, constatando que no existan zonas que presenten dureza o heridas. Descartar sarna, puede provocar inflamación con engrosamiento de la piel, elevar la temperatura testicular y provocar infertilidad.
– El pene no debe presentar ni heridas ni zonas de adherencias, es decir el macho debe sacar su pene sin ningún problema.
– Se debe prestar atención a la presencia de prognatismo y a defectos de aplomos que pongan en duda la capacidad de monta o dificulten el desplazamiento de ellos. un carnero con malos aplomos, sobre todo en los miembros posteriores, no va a ser eficiente durante la monta.
– También se aconseja que los carneros no tengan mucha lana sobre los testículos o que si la tiene se les corte, previo a la temporada de monta, mediante esquila.
– Se chequean las características conformacionales y se hace examen clínico. Revisión de
aplomos, pezuñas, ojos, pecho, etc.


Prestar especial atención a:

  • Se deben palpar los dos testículos al mismo tiempo
  • El tamaño testicular y epididimario
  • La forma del testículo y del epidídimo
  • El tono o turgencia del tejido testicular
  • La elasticidad del tejido testicular
  • La temperatura
  • La simetría
  • El libre desplazamiento de los testículos y epidídimos dentro de la cavidad escrotal

Además se debe recordar que:

  • Los machos pueden ser usados a partir de los 10 a 12 meses de edad, se acostumbra a
    usarlos al año y medio.
  • La mejor productividad se produce entre 4 – 6 dientes.(2 años de edad).
  • Un carnero puede ser bueno hasta los 6 años de edad, pero en predios pequeños solo tenerlo dos temporadas.
  • Ideal es identificar los machos con autocrotales para realizar seguimiento de los grupos de encaste.

Se debe mantener a los reproductores sanos por lo que se recomienda realizar controles básicos durante el año, al termino del encaste y uno un mes o dos meses previo al encaste siguiente. Estos controles permiten tomar decisiones curativas y preventivas de los machos y además reponer con anticipación los animales que sean descartados. Una correcta revisión de un carnero, comienza con una buena posición del animal y del operador. El animal debe colocarse sentado sobre sus cuartos posteriores, erguido y con la cabeza levemente levantada La revisión de carneros posterior al encaste (30-45 días de finalizado el servicio) considera:

  • Evaluación del comportamiento durante el encaste y su condición una vez finalizado y además la evaluación de sus tasas reproductivas (Fertilidad y destete)
  • Evaluación general donde se observan en movimiento y en estación.
  • Se chequean las características conformacionales y se hace examen clínico. Revisión de pene, testículos, aplomos, pezuñas, ojos, pecho, etc.
  • Además debe realizarse examen serológico de brucelosis ovina, para eliminar los carneros positivos y los que estén clínicamente enfermos.

A diferencia de lo que ocurre con la brucelosis bovina, en los ovinos, quien mantiene la enfermedad es el carnero y es también quien la transmite dentro del rebaño y de un campo a otro. Esto explica el por qué para controlar la brucelosis en un establecimiento de cría ovina extensiva, se trabaja solo con los carneros. El diagnóstico de infección por Brucella. ovis en carneros se basa en: (a) la revisión clínica de los carneros y (b) en la detección de anticuerpos específicos contra B. ovis.


La vacunación es un método económico y práctico para controlar la infección por brucelosis ovina en áreas con prevalencias medias y altas. Pero la forma más práctica que nos queda para intentar controlar la enfermedad en un establecimiento, es a través de la realización de revisiones y muestreos de sangre periódicos a todos los carneros, con eliminación de los animales positivos a la serología de brucelosis y/o con lesiones y realizar cambios en el manejo de los machos.