Importancia de la Suplementación Mineral en el Ganado Ovino.

Autora: Esmeralda Desdémona Martínez

Los minerales constituyen de un 4 a un 6% del peso total del cuerpo del animal. Forma parte de los huesos y de diferentes tejidos estructurales, juegan un papel importante para la síntesis de nutrientes esenciales, ya que participan en la mayoría de los procesos enzimáticos y metabólicos del animal. La carencia de minerales en los forrajes, hace necesario la suplementación mineral, máxime si es ganado de alta producción. Es importante que el productor se asegure de que las fuentes de minerales que se están utilizando sean de alta disponibilidad (asimilables por los animales).

Este debe combinarse con un determinado porcentaje de sal común, teniendo el cuidado de que el mezclado sea suficiente y homogéneo, también debe evitarse que la pre mezcla se precipite al fondo del saladero y garantizar que todos los animales tengan igual posibilidad de consumo y de llenar sus requerimientos de minerales. La suplementación mineral adecuada contribuye con la buena fertilidad del hato ganadero. Intervienen en la formación y mantenimiento de los diferentes órganos y sistemas, son indispensables para el proceso reproductivo, para la producción de leche, carne, pieles y lana, además de maximizar el rendimiento.

Los minerales deben ser incluidos como parte de la alimentación diaria, en especial en temporada de sequía, picos de producción, en fechas de empadre y cría etapas de estrés. La administración diaria de minerales disminuye la incidencia de enfermedades carenciales y metabólicas. Las sales minerales se ofrecen a libertad al ganado, sin embargo, diversos autores recomiendan proporcionar 1 gramo de sales minerales por cada 4 kilogramos de peso vivo, es decir, si un animal pesa 40 kilogramos estará consumiendo 4 gramos diarios de sales minerales. Otros autores recomiendan proporcionar en época de estiaje de 10 a 15 gramos/día.

La producción ganadera en los pastizales nativos e introducidos depende de la calidad y cantidad del forraje disponible en el agostadero. La mayoría de los pastos de las regiones áridas, semiáridas y tropicales no satisfacen totalmente los requerimientos de minerales de los animales en pastoreo. La forma de proveer minerales a los ovinos y caprinos es la inclusión de estos en los suplementos alimenticios. En la actualidad los minerales se consideran como el tercer grupo de nutrientes limitantes en la producción animal y su importancia radica en que son necesarios para la transformación de los alimentos en productos animales como leche, carne, crías, piel y lana. Esta transformación puede llevarse a cabo debido a que cerca del 50% de las enzimas corporales requieren de algún mineral para su funcionamiento; lo que conlleva a la afectación del metabolismo de las proteínas, los aminoácidos, los carbohidratos, los lípidos, las vitaminas, los minerales y sus derivados.

Así mismo, los minerales afectan a los microorganismos del aparato digestivo, que digieren el almidón y fermentan celulosa, hemicelulosa y pectina para aportar proteína de origen microbiano y sintetizar vitaminas del complejo B. Aun cuando muchos problemas ocasionados por deficiencias minerales son reversibles, varios no lo son y afectan toda la vida del animal, especialmente cuando suceden durante la gestación. Las enfermedades de enflaquecimiento, perdida de pelo, problemas de la piel, aborto no infeccioso, diarrea, anemia, pérdida de apetito, anormalidades óseas, tetania y baja fertilidad son signos clínicos de deficiencias de minerales. Las sales minerales constituyen aproximadamente entre el 4 a 5% del peso corporal de un animal, y según su concentración tisular se clasifican en: a) macroelementos (>100 ppm), y b) microelementos (Botana et al., 2002).

Las deficiencias de minerales en el ganado han sido reportadas en casi todas las regiones del mundo. Se consideran como minerales críticos para los rumiantes en pastoreo el calcio (Ca), fósforo (P), sodio (Na), cobalto (Co), cobre (Cu), yodo (I), selenio (Se) y zinc (Zn); otros como el Cu, Co, hierro (Fe), Se, Zn y molibdeno (Mo) disminuyen conforme avanza la edad del forraje. Por otra parte, los requerimientos de minerales para los rumiantes dependen del fin zootécnico, nivel de producción, edad de los animales, nivel y forma química del elemento, interrelación con otros minerales, raza y adaptación del animal a los suplementos.

Los minerales que más limitan la producción en los ovinos y caprinos son el Ca, P, Mg, Co, y Se. El diagnóstico de los trastornos fisiológicos en los animales por deficiencias de minerales se basa en la evaluación clínica de los animales y de sus registros productivos, así como de la medición del contenido de minerales en los tejidos (sangre, hígado, riñón, músculo), y en los alimentos. La prevención y el control se realizan aportando estos elementos en cantidades que cubran los requerimientos de los animales.

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